Soneto/ Sonnet.

Arte/ Art, Libros que he leído/ Books I have read, Literatura/Literature

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XXIX

Cuando, en desgracia con Fortuna y con el mundo,

lloro a solas mi sola condición de paria

y el sordo cielo en vanos con mis gritos hundo

y me miro y maldigo mi estrella contraria,

deseándome igual a otro de más largo 

favor, con sus amigos, con su parecido.

envidiándole el arte a éste, a aquél el cargo,

con lo que más disfruto menos avenido,

ya en ésas casi odiándome, al fin por ventura

pienso en ti, y al momento mi suerte de un vuelo,

como alondra al romper del día, de la oscura

tierra se alza y canta a las puertas del cielo.

Pues tu amor recordado me aporta tal tesoro

que cambiarme por reyes tengo ya a desdoro.

***

XXIX

When, in disgrace with Fortune and men’s eyes,

I all alone beweep my outcast state

and trouble deaf heaven with my bootless cries

and look upon myself and curse my fate,

wishing me like one more riche in hope,

featured like him, like him with friend’s possessed,

desiring this man’s art and that man’s scope,

with what I most enjoy contented least,

yet in these thoughts, myself almost despising,

haply I think on thee, and then my state,

like the lark at break of day, arising

from sullen earth, sings hymns at heaven’s gate.

For thy sweet love remembered such wealth brings,

that then I scorn to change my state with kings.

Cuando fuimos dos/ When We Were A Plus One.

Libros que he leído/ Books I have read, Literatura/Literature

   318063_10151648405727501_322741641_n-300x300Cuando fuimos dos es una obra de teatro.

   Que leída, llena de magia, transmite todo lo que significa encontrar una pareja, ser dos, y los roces y las alegrías de serlo.

   Fernando J. López consigue retratar el ciclón de sentimientos y de miedos y de roces y de sorpresas que una relación sentimental posee más allá de los géneros y de las posiciones que adoptamos hacia ellos.

   Es una obra de teatro que retrata lo dura que la cultura gay es a la hora de encontrar pareja y de mantenerla; es una obra que retrata en su eco lo duro que la vida en pareja es no importa que sean dos hombres, dos mujeres o simplemente un hombre y una mujer.

   En Cuando fuimos dos no hacen falta casi acotaciones. La acción se desliza con bastante facilidad y la historia fluye en los labios de Eloy y en los de César, y sentimos sus temores y confraternizamos con sus ternuras y sufrimos con sus dudas y empatizamos con sus destinos.

   No hacen falta grandes artificios ni cientos de páginas para retratar la vida. Y Fernando J. López lo consigue en esa historia quizá dura pero muy real, que tiene lugar en un escenario casi vacío, lleno de los desnudos de esos dos hombres que nos narran, sin vergüenza, el tiempo de cuando fueron dos.

En el recuerdo/ Gentle On My Mind.

El día a día/ The days we're living, Música/ Music

Gentle On My Mind. Madeleine Peyroux.

5e8bf0e2caed11e2b5c422000a1f9a53_7Paseando por mi mente te encontré. Un detalle, un olor. Eso fue lo que hizo falta para traerte de nuevo a mi vida.

Eras fácil, suave y sorprendente. Eras de sonrisas, lo recuerdo bien. Y de manos ávidas y aspavientos. Y tu voz de locomotora llenaba todo de palabras desbocadas, desbordadas, cargadas de intenciones.

Qué dulce me es recordarte.

Tus ojos de luna llena y esa nariz algo sobresaliente. Y la espesura de tus cejas y ese parpadeo rápido, ávido.

Nuestras conversaciones, nuestras tardes de amor. Contigo todo era más, hasta demasiado. Y eso estaba bien. No sé porqué llegué a pensar que no te quería más.

Porque te quise. Créeme. A mi manera mareada. Y ahora descubro que aún te quiero.

En el recuerdo me doy cuenta de cuánto.

Tu boca, tus manos. Y las rodillas donde reposaba mi cabeza a veces y donde dejaba escondidos besos para después.

Cuando me esperabas detrás del sofá y me sorprendías día sí y día también, entre la bruma de la tarde y el cansancio de las horas que parecían no tener fin. Yo te veía en el reflejo del espejo, pero nunca te dije nada para no desairarte.

Sonrío al recordarte.

No sé cuándo todo se rompió. Por mi parte, claro. Perdóname, era el temor. El miedo al riesgo, porque eso es lo que eras para mí: una aventura enorme, una apuesta insegura. Y te dejé ir. Y me equivoqué.

Y ahora te vuelvo a encontrar en los vericuetos de la mente, en el paraíso absurdo del recuerdo.

¿Me querrás volver a ver?

Te he buscado en Google. Todos salimos. Y he intentado saber si estás con alguien o si la soledad que te infligí sigue tan empeñada en tu vida como en la mía.

¿Desearás saber de mí otra vez?

En el recuerdo sigues sonriéndome y siendo suave y volátil, con la facilidad de lo que debe ser y la suavidad de lo esperado. Y una esperanza anida en mi corazón.

¿Aún podrás quererme como te quiero a ti?

La segunda vez/ The Second Time Around.

Lo que he visto/ What I've seen, Los días idos/ The days gone

   Sin_t_tulo_1La primera vez no sabemos qué hacer. Se nos revuelve el estómago y en las ideas nos llueve un tornado insuperable.

   Pensamos que merecemos cada mimo que nos dan y que nunca es suficiente. Que el amor es un juego cuyas reglas manejamos bien y que no hay escondrijo que no sepamos ya. De repente, cuando nos llega el amor por vez primera todo parece sencillo y nos abandonamos (porque nos dejamos llevar por ese sentimiento que es como la Naturaleza, revoltosa y eterna) a ese dejarse hacer por el Otro, a ese abandono que es en sí mismo una querencia y una esperanza quebradiza.

   Hasta que todo se acaba. Llega el día en que no amamos más, o nos dejan de querer, y el lío que nace en el corazón nos destroza las entrañas y nos hace temerosos y nos llega tan adentro, que parte el alma por la mitad, congelándola y dejándola a escondidas de cualquier otra oportunidad, de un nuevo futuro.

   No hay futuro en el amor porque, la primera vez, todo es diferente. Y no pensamos y sólo nos llevamos por las tretas del corazón. Y porque no es quien creemos ser, ni el Otro ni nosotros.

   ¿Qué nos hace ser lo que somos? No lo sé. Sólo sé que haberte encontrado en esta segunda vez ha sido un milagro que deseo dure toda la vida.

   Nada me parece más puro que tus ojos acuosos, nada me atrae tanto que la tranquilidad del lecho y el suspiro de tu pecho cuando susurras mi nombre.

   Todo es tan distinto la segunda vez. Derribadas las barreras, con ambos pies firmes en el suelo, cada anhelo es sensato, cada espera tiene un razón de ser que se encuentra dentro de nosotros y no en el Otro que nos acompaña.

   Eso Otro que eres tú.

   La segunda vez llegamos al Hogar. La ilusión es real, grabada a fuego en los anhelos de un corazón que comienza a quererse a sí mismo, a conocerse.

   Y la alegría es pura como el cristal y callada y parlanchina la segunda vez que nos enamoramos.

   Y la búsqueda se enlentece, como las caricias y se llena de razones sin peticiones y de generosidad sin olvidos. Nada parece fácil y todo es sencillo la segunda vez que nos enamoramos.

   Y la dicha brilla sin cegar y la brisa de la esperanza agita nuestro pensamiento con gusto sabido y gozado.

   Desde que te encontré supe que eras para mí. Sin disfraces, sin mentiras. Sin deseos tontos y sin chiquillerías.

  La segunda, mejor que la primera vez, que el amor llama a mi puerta y eres tú, y nadie más, quien ocupa ese lugar.

   El lugar del amor perfecto y que dura por siempre.

Junio/ June Hymn.

El día a día/ The days we're living, Música/ Music

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Abriré mi ventana/ Open Up My Window.

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

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Piensa en púrpura, piensa en Lupus/ Think Purple, Think Lupus.

El día a día/ The days we're living, Medicina/ Medicine

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