Nueva York de un plumazo: Mateo Sancho y Norteamérica

Libros que he leído/ Books I have read, Literatura/Literature

Nueva York de un plumazo, novela de Mateo Sancho publicada por Roca Editorial, es la radiografía novelada de un emigrante. Es un relato divertido, engañosamente ligero, sobre el choque de culturas, el aislamiento, la asimilación y finalmente la desidentificación que todo el que se va experimenta con su lugar natal y con aquel en el que finalmente ha decidido vivir.

Todo está ahí: las razones para la marcha, que son excusas y son verdades; el impacto de la llegada a un continente donde todo es fácil pero no lo es; el choque vivencial (que no cultural) que experimenta por equidistancia más que parecidos; y eso más pequeño, que se descubre infinito, que es la libertad de empezar de nuevo.

Todo viaje es un comienzo. De cada lugar al que vamos nos llevamos un recuerdo y dejamos anclado en una esquina un trocito de nosotros mismos. Nueva York es la promesa, el summun del eslogan más manido y falsamente atribuido a los anglosajones (pues desde que el mundo es orbe quienes vienen haciendo las Américas son los europeos del sur): el sueño americano. Mateo Sancho nos cuenta, con prosa hilarante pero profunda, que aunque tenga color de rosa, la realidad lima los bordes con bisturís muy afilados. Nueva York de un plumazo se convierte así, por encima de todo, en la experiencia de la Emigración tal como la hemos conocido desde que tropezamos con América, con su cara amable y su cara de perro, con sus oportunidades y su alto precio, y todo aquel que lo haya sido encontrará, por más diferencias que tenga con Simón y su mundo (¿no es el Nuevo Mundo?), un punto de encuentro.

Además es un retrato lleno de pluma, el anverso rosa de Sexo en Nueva York, la acerada visión de los personajes y el constante choque de la ficción con la realidad, poblada de metáforas directísimas e hilarantes a veces, emocionales y complejas dentro de una prosa sencilla, fácil de asimilar y de leer (lo que le da ritmo al relato; lo que permite que se lea de un plumazo), muy propia del lenguaje periodístico que puebla hoy las publicaciones españolas. Los milenials leen poco y encima tienen escasa paciencia, al parecer. Dejemos que no se aburran con circunquiloquios o con sesudas reflexiones que aburrirían a las ovejas; el poder de las imágenes de Mateo Sancho solventa estas modernas dificultades (¿realmente leen poco, realmente son menos sesudos de lo que fuimos nosotros?) con brío y excelencia. No hay nada más divertido en todo el relato que ese paralelismo entre experiencias eróticas y el descubrimiento de la ciudad hasta que alcanzamos ese punto común del hartazgo, la serenidad de un amor que puede ser y ese salto al vacío que es cada compromiso.

Nueva York de un plumazo está llena de plumas, y cada una es una experiencia vivida y vívida, llena de lecciones aprendidas… ¡Y todas divertidas!

1816, El año que no hubo verano: Jordi Tello sigue adelante.

Arte/ Art, Libros que he leído/ Books I have read, Literatura/Literature

Hay en la prosa poética algo magnético. Quizá sea su sonoridad, que hace que las frases fluyan sin encallar y su magnetismo, que hace que el lector fije en la lectura los cinco sentidos, cargados de sensaciones escondidas en esos relatos breves como las noches de verano.

Jordi Tello sigue adelante. Pues la fórmula es la misma, pero no las intenciones. Con su prosa rimada, y sus versos únicos, su habla de poeta adquiere una estructura narrativa más firme, una intencionalidad más evidente. Está dispuesto a hablar de desamor, de aventura, de crítica a nuestro día a día y a sus medios de comunicación, del desamparo de la paternidad o el arrebato del amor y la hiel de la soledad encontrada. Pero además quiere que pensemos en ello, quiere que llevemos las sensaciones pintadas en letras hasta el corazón y permanecer en él como notas reverberantes.

En 1816, El año que no hubo verano, habla el poeta pero también el hombre detrás del verso.

Con el mismo estilo afilado no hay nada sobre los sentimientos que escape a su mirada; sus palabras pintan momentos cotidianos cargados de lecciones y les añade sentido; la sensibilidad de un hombre que es al mismo tiempo arte y parte de lo que relata. Pues todos hemos sido monstruos y víctimas en todas las facetas del amor; todos anhelamos una piel, un abrazo, una caricia; todos huimos hacia adelante de lo que nos rodea, menos de nosotros mismos.

Cada relato breve es una posta de un camino trazado que va desde el inicio de un verano hasta el comienzo de un otoño. Jordi Tello borda versos (¡qué sonetos magníficos!) como dibuja pieles descubriendo sentido al ocaso del amor, esperanza en la resignación y en la despedida.

Hay más en la tinta de Jordi Tello. Y allí estaremos.

Por siempre Stonewall.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Lo que he visto/ What I've seen, Los días idos/ The days gone

Cincuenta años de una protesta, llena de rabia. Estampida producida por el hartazgo de la persecución y la segregación. Fantasmas que hoy están vigentes dentro del mismo colectivo que hizo posible ese paso de gigante. El primero. El PASO.

Gracias a lo distinto, a lo TRANS: transformaron un sentimiento en una idea, una protesta rabiosa en un orgullo emancipado. Gracias a ellas todo hoy es distinto.

Hay que mantenerse vigilantes. Hasta que se diluyan las fronteras con los Otros. Pero sobre todo, para evitar que las fronteras minen la raíz que produjo una unión y la explosión de un orgullo que es más que orgullo, que es voz, canción y grito.

Por siempre, Stonewall.