Pescando lunas/ Fishing Moons.

Lo que he visto/ What I've seen

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Vida de dos/ Two for a Life.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Lo que he visto/ What I've seen

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Amor despeñado/ Love in the rocks.

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, Música/ Music

   226e8604eecb11e29a1a22000ae80024_7Podría decir que te extraño.

   Mejor: podría decir que te olvidé.

   Amor despeñado, mi corazón sigue yaciente y herido, sangrando lento y desvergonzado por ti.

   Te di mi alma, te di mis sueños. Pediste mi corazón y yo te di mi vida. Y deseé creerte hasta hacer de ti mi fe, y hasta mi eternidad te la regalé, en ese desengaño que es el amor.

   Amor, ese cruel fantasma.

   El que me tenías, sin duda. Y el que siento por ti.

   Porque nada puede hacerme más daño que recordarte. Amor despeñado, no hiciste nada para cuidarme y mucho menos para sanarme.

   Amor loco, lleno de tormenta. Amor que absorbe, que deshace, que desprende y deshilacha uno a uno los estambres de una vida normal.

   Podría decir que me engañaste; podría decir que te soñé. Pesadilla y mentiras, con esos trazos puedo dibujarte.

   Podría decir que me embrujaste; podría decir, sin temor a error, que me comiste las entrañas de deseo y entrega.

   Pero faltaría a la verdad.

   Yo te deseé, amor despeñado. Yo quise creer en ti. Yo quise tenerte y absorberte y olvidarme entre tus brazos y gozar en tu piel.

   Yo anhelé ser más de uno contigo cerca; yo soñé que la perfección era posible.

   Pero nada lo es.

   Nada que tenga que ver contigo ni conmigo.

   Ahora suena la canción del olvido. Y el dolor mece mi sueño despedido y la calma que una vez creí sentir a tu lado.

   Todo sabemos cuál es…

   Amor despeñado, no ha habido más sorpresa que mi propio dolor.

   Y ya no quiero mentirme. Ya no.

   Ahora quisiera olvidarte, o perderte o ignorarte. O morirme o alejarme. Todo lo que te borre para siempre de mi vida.

   Amor despeñado, rodeado de los trozos de un corazón roto, ahora sólo quiero volver a reír.

   Reír lejos de ti.

Belleza imperecedera/ Timeless Beauty.

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Lo que he visto/ What I've seen

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 La piel blanca, llena de brillo, de porcelana parece y está llena de vida.

   Cada uno de los destellos de luz que emanan de esa apostura, de esa serenidad.

   Una cicatriz que nos recuerda que la Belleza es frágil pero imperecedera. Y perfecta.

   Y la mirada dulce, entregada. Y triste, henchida de melancolía.

   El arte de Julien Benhamou nos lleva al pasado, a esa búsqueda callada y constante de la Belleza imperecedera, que permanece inmaculada con el paso del tiempo y que nos recuerda que, aunque hombres, podemos llegar a ser divinos.

   Guillermo Alonso encarna ese sentido de lo estético que pervive en el tiempo. Y nos muestra que la fragilidad no está reñida con la templanza, ni la gallardía con el humor. Y que la Belleza es algo más que una expresión, que una intención, y que esconde tras de sí un mar de sentimientos, un río de pura sensualidad, que la hace no sólo atractiva, si no viva.

   Gracias a los dos por recordarme que todo es posible y, a veces, hasta palpable.

On The Road Again.

El día a día/ The days we're living

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Todo lo que (te) pido/ All I ask (of you).

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

   2c05fe50e65f11e2a52422000aaa0a0f_7Quiero pedirte que nada me pidas.

   No esperes de mí lo que no espero de ti. Todo amor cuando nace es fatuo e impetuoso, y el nuestro no será diferente. Por eso no quiero que me sueñes para no soñar yo contigo. Y así juguemos a la verdad desde su inicio.

   Quiero pedirte que seas libre. Para todo. Para decirme lo que deseas y lo que no te gusta, para no darme la razón porque sí, para abrazarme siempre que te apetezca. Quiero que compartas si así lo desees cada parcela de tu ser, cada átomo de tu mirada y que no te sientas abocado a pagarme con la misma moneda mi aparente generosidad, mi entrega absoluta.

   Quiero que seamos iguales en la batalla del amor que es un puro tira y afloja. Te pido que no me regales con desgana ni esperes de mí la luna.

   Que te amo pero sólo soy un hombre. Nada más puedo hacer por ello.

   Y así podré verte como a un igual: no deseo idolatrarte, porque los ídolos siempre pierden sus bases de arena; ni sentirte pedigüeño, que mi amor no es más puro que el tuyo ni se equivoca menos.

   Todo lo que pido es un amor tranquilo que enloquezca en la pasión sin exigencias y que respire, junto a mí, cuando las cosas se calmen, los abrazos se apaguen y las noches se diluyan en meses baldíos.

   Porque el amor está lleno de momentos vacíos que también lo definen. Y todo lo que pido es que lo comprendas conmigo y que, juntos, vivamos los ires y venires con sonrisa de encanto.

   Todo lo que pido es una confianza plena, que no ciega, y una sinceridad cristalina, que no aplaste. Porque hasta la verdad pura puede llegar a hacer daño.

   Y yo lo que pido es un amor de pura libertad, sin deseos ocultos, sin dobles fascies. Quiero quererte a ti, tal cual te tengo delante, y que a ti te ocurra lo mismo, sin lazos, sin pesares.

   Todo lo que pido eres tú. Por siempre tú. Tú. Tal cual. Sin dobleces donde esconderme y sin defectos donde chincharte, ni pasados que graviten ni futuros soñados.

   Todo lo que pido es vivir el presente, sin pesares, junto a ti.

Arquiste Parfumeur: el aroma de la Historia y la Belleza/ Arquiste Parfumeur: Frangances of History and Beauty.

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living

01-arquiste_fragrances1   ¿A qué huele la Historia? ¿Hay algo más frágil que la belleza de un recuerdo?

   Carlos Huber ha debido plantearse estas preguntas (u otras similares) cuando decidió crear Arquiste Parfumeur, la aventura por rescatar el aroma del tiempo ido y recordado por la Historia.

   Nada hay más frágil que la Belleza, salvo quizá la Memoria. La Historia se erige así en veladora de los escondrijos, las palabras dichas al azar, los susurros y las caricias que los hombres venimos tejiendo, en una danza sin final aparente, desde el principio de los tiempos.

   Cada época tiene sus virtudes y sus desvaríos, sus costumbres y atavíos, su desnudez y sus silencios, sus acciones y sus secretos de los cuales somos herederos y usufructuarios. Carlos Huber ha hecho posible la reconstrucción del tiempo ido a través de sus fragancias, de sus aromas, ricos en elementos, en texturas y en capas y capas de recuerdos.

   Cada uno de sus perfumes consiguen evocar un periodo de la Historia; con cada uno de sus ricos componentes, el tejido sin fin del ser humano se retrata en la piel conquistada por esos olores, por esos vapores que evocan y sostienen ideas y sentimientos ya idos pero siempre presentes en nuestros sentidos más poderosos y primarios y que se licúan, conquistándonos, haciéndose unos con nuestro yo más presente y actual.o.13523

   Arquiste Parfumeur es una oportunidad de reconstruir la Historia y aliarla con el presente, de evocar su Belleza y sentirla a cada paso que damos, en cada boca que besamos y en cada botón que desprendemos. Son perfumes sensuales, exóticos, riquísimos, complejos y únicos, poderosos y evocadores, que atrapan al Tiempo y lo liberan en nuestra piel, y embellecen nuestra vida, llenándola de memoria.

   Nada más libertino que el placer de sentir; nada más evocador que un olor, una risa, una memoria recobrada. Nada más mágico que el sentido de Carlos Huber (y su equipo) por recobrar la belleza de un mundo ido, y su historia, en los límites eternos de un frasco de perfume.