La Bohème o el Hechizo de Luna/ La Bohème or Moonstruck.

Arte/ Art, Los días idos/ The days gone, Música/ Music

La primera vez que oí un aria de La Bohème fue a través de la película de 1.987: Hechizo de Luna. Una deliciosa película que, a día de hoy, me sigue pareciendo maravillosa, y cuya magia lunar continúa conservando todo su hechizo. Cher nunca ha estado más hermosa y cercana, y las historias entrelazadas sobre la desesperanza, el abandono, la madurez, el resentimiento, la vejez, el miedo y el amor, son tan válidas hoy como hace más de veinte años.

El personaje de  Nicholas Cage, a pesar del resentimiento y la rabia, conseguía a través de esta ópera, liberar parte de sus frustraciones y recuperaba, en los breves minutos que la música ascendía al cielo, una liberación casi completa. Y la imagen de Cher desnuda, contemplando la plateada luna llena a través de la ventana, y a través de su piel, aún brilla en mis recuerdos.

Y aunque simule poco lógico, dos obras de arte por más dispares que sean, pueden tener muchos puntos en contacto y entenderse en conjunto y por separado. Hechizo de Luna me llevó a La Bohème, como me llevó al Lincoln Center de Nueva York y, precisamente en un otoño, a una de sus representaciones… La vida que gira una y otra vez.

Todo de La Bohème me gusta: su historia romántica, su ambiente donjuanesco, sus personajes vivarachos, y esos momentos cumbres del encuentro, el reconocimiento, y la despedida.

Todo de Hechizo de Luna me gusta: su historia, sus personajes agridulces y tan profundos, sus temores internos y cómo el hechizo de la luna llena hace nacer en ellos la necesidad de evolucionar, de aceptar el paso del tiempo, las inseguridades y el amor. Y la música de Vicky Carr y Dean Martin. Y, por supuesto, Nueva York y Puccini.

Mucho he cambiado desde los 17 años… Pero algo sigue intacto en mí, muy dentro pero muy vivo, a pesar de todo. Y estos recuerdos forman para de eso. Y me alegra haberlo encontrado. Y saberlo.

Los Días Idos/The Days Gone.

El mar interior/ The sea inside, Los días idos/ The days gone

Recuperar los trozos de vida que nos rodean por doquier. Adaptarse a realidades siempre más pálidas que nuestros sueños. Acostumbrarse a esas pequeñas pérdidas del día a día. Del desamor.

Tiempo, todo lleva su tiempo. Incluso la eternidad se vive en un momento, y ese instante siempre es presente en el recuerdo.

Cuando no podemos más nos queda el teatro de lo que ha pasado. Los límites del tiempo se diluyen y sentimos, actuamos y vivimos en un presente continuo, único, casi perfecto. Amplificamos lo que sentimos una vez, lo teñimos de intensidad, lo amparamos con aprehensión, le inventamos nuevos olores e innovamos nuevos sonidos y le añadimos extraños sabores que jamás degustamos antes… Porque no podemos olvidar, ni el la revisitación más minuciosa, que ya todo ha quedado atrás.

Vivimos rodeados por ruinas. Las ruinas de nuestro ser. Dejémoslas así, estatuas mutiladas sin adornos, sin añadidos superfluos. Nos recuerdan que alguna vez han sido, que alguna vez vivimos de una manera que ha dejado de ser útil, y que sólo recuperamos los trozos de vida que nos rodean para clasificarlos, adorarlos, y dejarlos finalmente atrás. Ya que siempre hay que volver a empezar.

**************

La borrasca enorme que sacude la tierra se asemeja a mi propia revolución interior. Viento, lluvia, desorden. Caos.

Después la calma, visualizar los destrozos y reparar los errores.

Volver a empezar.

Otra vez.

**************

El silencio, solo o compartido, ayuda a sanar las heridas. Y a unir. No hay lazo más fuerte que la complicidad de las miradas envueltas en silencio, cuando hablamos con los gestos, con los olores y los tactos.

**************

Todo es un abismo; siento el vértigo de la cumbre, los curiosos espasmos de lo imposible.

Todo es un vacío profundo, oscuro; noche y día fundidos en un mismo tono pardusco.

Todo estalla como relámpagos acerados; restalla como látigos al vuelo; lastima como truenos dentro de la mente.

Quisiera dormir sin sueños. Quisiera un despertar blanco.

Intento gritar mi soledad sin nombre.

**************

Lucho, lucho y pierdo batallas. Por doquier veo restos de mis contiendas absurdas, de mis sueños rotos a medio realizar.

Busco fuerzas para seguir adelante. Rezo pidiendo consejo, luz, alguna victoria pequeña, pírrica.

Me siento perdido en un mar de dudas, de inmensas indecisiones. Lo que el corazón me dicta contra lo que obtengo. Lo que quiero crear y no logro llegar a plasmar.

Me siento un océano de posibilidades al que se le agota el tiempo. Una inmensa selva sin caminos horadados…

En vez de haber vivido, pasa el tiempo, y me encuentro siempre en el mismo lugar, pensando siempre los mismos sueños, clavado en un Limbo sin salidas ni esperanzas. Preguntándome a mí mismo qué hacer y cómo hacerlo.

Soy parte de una generación perdida.

*************

Siento que navegamos en rumbos opuestos. Que llegamos tarde a nuestra cita, y que el mundo sigue girando mientras nuestras esperanzas estallan a nuestros pies.

Siento que el tiempo apremia, que ahoga todas las intenciones. Y que no actúo, por cobardía y pereza, y voy dejando todo de lado.

Me faltas tú, que eres el combustible para mi fuerza.

Se puede vivir solo, se puede vivir sin amor. Soy la prueba de ello. Pero de nada sirve, pues nada se produce, nada cambia.

No quiero que nadie pase por esto ni viva de la misma manera.

**************

Sentimientos contrapuestos; olas que chocan imparables en la orilla de mi mar interior. Fuerzas opuestas que tensan mi tranquilidad; Newton haciendo gracias a mi costa.

Tanto qué decir… Se agolpan las ideas y las sensaciones en las yemas de mis dedos, deseosas de obtener la energía de los planetas, el aliento nuclear de Dios. Intento traspasar los límites que me atan al Silencio, oscuridad henchida de ruido que rellena mi vida, que ahoga mi aliento. Juego con las armas que me destruyen, deseando nacer de nuevo.

Es difícil reunir los pedazos de un corazón roto. Me faltan ánimos para resucitar el mundo de ilusiones; me faltan fuerzas para generar nuevas erupciones internas, nuevos estallidos de paz completa.

Me falta serenidad, me falta plenitud. A pesar de vivir rodeado de comodidades, de tecnología punta, de ciertos lujos de pequeño burgués. Me falta aliento, combustible, compañía. Y escribir. Y vivir. Y tener de que escribir y de qué vivir.

En un mundo rodeado de tanta necesidad material, el vacío existencial no tendría cabida. Pero existe. Puedo ayudar a hacer de nuestro planeta un lugar mejor, y no sólo desde el punto de vista económico: una sonrisa, una cortesía, la más pequeña posible; un hecho desinteresado… Pero sin embargo la sensación de fin continúa ahí, instalada en el interior de mi vida como la semilla en el centro del fruto. Me sigue, me persigue, dejándome muchas veces sin aliento. Sin sentido de vida.

Escribo para ver mejor entre la bruma, para encontrar una guía en medio de la oscuridad.

Escribo para admitir mi desesperanza, mi desazón. Y para comprenderla. Y aceptarla. Y para dejarla atrás.

Escribo para reencontrarme y aceptarme. Para hallar nuevas metas que me motiven. Para ser yo otra vez. O yo de otra manera.

Escribo para mejorarme e intentar ser feliz y dar felicidad sin esperar nada a cambio.

Escribo apra olvidar lo que siento y decantarlo, transformarlo en mi ganga particular, en mi tesoro eterno. Suerte de Paracelso más torpe y con menor tesón, pero con mayor éxito.

Escribo finalmente para entender el inmenso lienzo que es mi vida. Y para arrancarme la palabra Melancolía.

A Pleno Sol

Noches en vela/ Sleepless Nights.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Los días idos/ The days gone

Sueño contigo y, por un momento, esos instantes juntos son de maravilla. El tiempo se detiene. Se detiene. Y miles de cosas suceden a nuestro alrededor sin que seamos conscientes de ellas.

Posas tu cabeza sobre mis hombros; me abrazas, tú, cuyas muestras de afecto son tan escasas como las de un ídolo de piedra; y el mundo giras patas arriba, nada es lo que debe ser, y se me nubla la mente, se me alegra el corazón y dejo de ser yo porque estoy siendo la totalidad de mi yo en esos instantes divinos.

*****

Pero no soporto el desprecio, el abandono, la usura.

Ni contigo ni sin ti.

Miento: siempre contigo.

Pero no te das cuenta. O haces que no te enteras y miras hacia otro lado. Como si hiciera falta la vista para saber que te quiero.

Miento: que te amo.

Pero eso no te interesa.

*****

Eres cruel conmigo, que te lo daría todo.

Pero no te importa que te dé. No te interesa lo que recibes de mí.

Para eso están las cosas hermosas: para ser dadivosas en su gracia, en su dejarse querer.

Y tú eres hermoso.

*****

Hermoso y cruel, como las rosas.

*****

Tú eres mi jardín, mi bosque, mi selva, mi pulmón.

Y mi desgracia.

Pues no dejo de pensar en ti.

******

Te sorprendes: sí, quiero toda una vida contigo. Una buena vida, una vida buena.

Me asombra que te sorprendas; como un juego de tontos en el que ambos intentan hablar sin escucharse.

Pero has estado cerca de mí; me has tocado; has dejado que yo te toque. Te he venerado; has dejado que te adore. Me has hablado; abres las puertas y cierras las ventanas.

Juegas conmigo como un gato con su pelota de estambre. Me enamoras a gusto para dejarme después, lamiéndome las heridas de tu abandono.

Me dices que sí pero me dices que no.

Me sigue sorprendiendo que, conociéndote, no consiga olvidarte. Y que mantenga encendida, muy dentro de mí, esa llamita absurda, ese sueño inútil: sí, quiero una vida, una buena vida, contigo.

*****

¿Qué es ficción?

¿Y qué es realidad?

Tú. Imbricado en mi ser hasta el centro del universo de mí mismo, mi entera persona, mi todo.

Y mi nada. Porque nada eres ya y yo soy vacío.

Un vacío lleno de ti.

*****

¿Por qué el amor, si es amor, es tan doloroso?

*****

¿Por qué?

¿Por qué?

¿Por qué?

¿POR QUÉ?

¿Por qué soy incapaz de olvidarte?

*****

Vivo con la tristeza como otros con la esperanza o la riqueza.

*****

El día que ni parches, ni muletas, ni brujerías puedan contener un dolor hiriente; una herida despegada; un alma rota; el amor se apagará de repente, como si nunca hubiera existido. O, aún peor, vivirá rodeado de las quemaduras del dolor.

*****

He luchado denodadamente por mantener un amor destructivo, por tenerte cerca, en mi cuerpo y en mi mente, para nunca olvidarme de ti.

Pero no mereces este esfuerzo titánico. Si te lo preguntase, nunca te interesaría saber el precio de esa batalla ni el resultado.

He luchado, rompiéndome en el proceso, destrozando en esa guerra contra lo imposible mi propia estabilidad, mi sentido común, mi integridad y mi alegría.

*****

Pero tuve un sueño, un sueño de ti, contigo.

Para crear me, mi, conmigo

Tuve una vez un sueño, en el tiempo en que soñar parecía no costar nada, y todo parecía posible.

Todo: hasta tú.

*****

Pero tuve. Y ya no tengo.

No tengo sueños. No sueño nada. Pues intento estar despierto, viviendo esta realidad vacía.

Para no soñar contigo.

Una recurrente pesadilla.

*****

Porque soy incapaz de olvidarte.

*****

Despertar tras un largo período de insomnio, de inerte ingravidez.

Los pasos se hacen grávidos; el corazón se detiene y la razón se erige en juez y parte, en demandante y sufriente; en castigador y pena.

El amor muere el día que nos damos cuenta de su fragilidad, de su tontería o su inutilidad.

*****

Pero yo aún no despierto de ti.

A Pleno Sol

A Pleno Sol/In the Sun.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Los días idos/ The days gone

Pensé que el amor me daría fuerzas (y sí, me las dio.)heartbreak

Pensé que el amor lo justificaría todo (y sí, lo hizo.)

Pensé que el amor me iba a transformar, ayudándome a romper la crisálida (y sí, pudo haberlo hecho.)

Pero no su amor. Porque nunca le he interesado.

***

El amor muere cuando los sentidos irrumpen en el corazón; cuando la razón toma el relevo del cansancio, la angustia, la espera, la decpeción y el abandono.

Entonces lo sabemos, y miramos hacia otro lado;

empleamos medidas de reanimación, como un enfermo terminal, un espejo roto o un futuro inalcanzable.

El amor muere cuando nos damos cuenta de su final.

***

¿Qué hay de eterno en amar?

El acto, la fe, el sueño.

¿Lo demás? Puro silencio; silencio a oscuras.

***

Por más que bese la tierra por la que caminas, por más tiempo que espere una llamada, un mensaje, no puedo estar siempre a tu merced.

No puedo suplicar más. No puedo ofrecerte más. Ya lo tienes todo.

Y tú haces y deshaces el tejido de tu vida con impunidad, con inconsciencia.

Ya lo tienes todo. Ya no hay más que dar.

***

3567831653_594fa4f5b1

Caída libre.

Subida lenta, penosa.

Pero en ascenso libre.

***

Ya sea caminando bajo la intensa lluvia

o arropado por la noche bordada de estrellas,

tu recuerdo me acompaña.

***

Sueño. Lento planeo, de ave de paso, sobre el descanso del cuerpo.

¿Qué es el insomnio si no la obstinada necesidad de seguir soñando despierto?

***

Sangre constante en mi corazón. Sangre de arterias, que corre latido a latido impregnando cada recodo de mi ser. Sangre de venas, que huye lastimera dejando tras de sí restos de olvido.

Mi corazón llora; mi alma permanece inmune a su estado. Impasible, impávida. Vela tranquila, incólume a las lágrimas, sorda a los sentimientos que borda mi corazón imposible, manchado.

Me hago daño y lloro sangre que brota de la herida gota a gota, dejando a mi ser exangüe.

Pálido, sediento de amor, cansado, hambriento.

Así recorro día a día el mapa de mi vida, con el corazón en la boca.

A Pleno Sol

1635193785_ca82906c07I thought Love would give me strengh (and, yes, it gave me so.)

I thought Love would justify everything (and, yes, it did.)

I thought Love was going to transform me completely, helping me to break my chysalis (and, yes, it could have helped me.)

But do not this love. Because never was interested in me at all.

***

Love dies when senses burst into the heart; when reason takes the place of fatigue, of anguish, delay, deception and abandonment.

Then we know already but we prefer to look away, so defenseless;

we use every measure to resuscitate it like a terminal patient, a broken mirrow or an unattainable future.

Love dies when we realize, and know, its ends.

***

What does have Love of eternal?

Act, Faith, Dream.

Anything more? Just Silence, Obscure Silence.

***

No matter how many times I ground the earth you walk; no matter how long I wait for one single call or just a message;

I can be at your mercy no more.

I can’t beg you anymore. I can’t offer you more than myself. You have it all.

But you tie and undo your own life, which mine is just a little part, with so impunity and uncosciouosness.

You already have it all. You already have everythnig. I’m empty, so empty, for you.

***

moonlightning_besel_c02

Free Fall.

Slow, laborious ascent.

But Free ascent.

***

Walking under the intense embroidered rain,

or wrapped by a starry night,

your memory accompanies me almost everywhere.

***

Dream. Slow planning, like a seasonal bird, over the rest of the body.

What’s more insomnia is if not the obstinate necessity to dream unendlessly wide-awake?

***

Constant blood in my heart. Atteries’ blood, that runs in a beat to beat rythm impregnating each bend of my being. Veins’ blood, that flees away leaving behind only sadness and forgetfulness.

Cries my heart but my soul just remains in silence. Impassible, fearless. Watch serene, without notice the echoes of my painful, immposible heart.

I hurt myself and I cry blood drops from my profound and dark wound leaving drained and empty. Pale, tired, thirst of love, hungry.

Thus I do cross Life’s Map day to day, with no guide and no bless. With my heart in my mouth.

A Pleno Sol

Gitanjali.

Arte/ Art, El mar interior/ The sea inside, Literatura/Literature, Los días idos/ The days gone

Canción 12.fior-di-loto

¡Que largo es mi viaje y qué extenso es mi camino!

Salí en la carroza con el primer destello del alba y proseguí mi camino a través de los desiertos del mundo, dejando mi huella en numerosos planetas y estrellas.

El camino más largo es el que llega con mayor rapidez ante ti, y la enseñanza más complicada es la que se traduce en la sencillez de una melodía.

El viajero debe golpear en una y otra puerta extraña hasta poder llegar a la suya; y ha de marchar errante por todos los mundos externos, para alcanzar al fin su santuario más íntimo.

Mis ojos viajaron errantes durante mucho tiempo, antes de que los cerrara diciendo:»¡Aquí estás tú»

El grito que pregunta: «¿En dónde?», se funde en raudales de lágrimas e inunda al mundo con el torrente de ese: «¡Aquí estoy!»

1zx9libSong 12.

The time that my journey takes is long and the way of it long.

I came out on the chariot of the first gleam of light, and pursued my voyages through the wilderness of worlds leaving my track on many a star and planet.

It is the most distant course that comes nearest to thyself, and that training is the most intricate which leads to the utter simplicity of a tune.

The traveler has to knock at every alien door to come to his own, and one has to wander through all the outer worlds to reach the innermost shrine at the end.

My eyes strayed far and wide before I shut them and said: ‘Here art thou!’

The question and the cry ‘Oh, where?’ melt into tears of a thousand streams and deluge the world with the flood of the assurance ‘I am!’

Leer/ To Read.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Los días idos/ The days gone

Leer ha sido mi pasatiempo favorito; la mejor forma de entrar en mundos únicos, de compartirlos, y de mezclar mis sueños con los sueños ya escritos de esas personas maravillosas que un día sintieron la necesidad de crear, de establecer prioridades, de describir sentimientos y de unir vidas y destinos, jugando a ser dioses.

Desde que me recuerdo, cerca ha habido un libro. Sea uno de cuentos, sea un gran novelón martirizado, una obra teatral o un ensayo, poemas o prosas, con imágenes y sin ellas. Mi vida ha estado rodeada de libros: pequeños, grandes; ilustrados; imposibles; usados; nuevos; abiertos; rayados y vueltos a subrayar; sonreídos y odiados; dejados y vueltos a querer. Toda la vida cabe en los libros, esas fuentes de maravillas, como toda entera cabe en mi cuerpo, que va entrando en una nueva década y aún se pregunta qué hace aquí. Todas las dudas; todos los sueños; todas las perversiones y las antigüedades; las rimas y los versos blancos.libros-w

Leer nos sirve de válvula de escape y de aprendizaje; nada hay que alguien no haya pensado antes y que lo exprese mejor que la propia vida; pero el hombre, dentro de su torpeza, es capaz de describirla, imaginarla y moldearla lo mejor que puede dentro de las tapas de un libro.

Recuerdo el primer libro que leí: Memorias de Mamá Blanca, de Teresa de la Parra. Un librillo precioso, lleno de historias hechas para ser contadas con lenguaje sencillo pero profundo, lleno de reminiscencias y de ecos. Y Los Cuentos de Andersen. La edición que aún conservo (llena de preciosas ilustraciones, las mejores de las cuales destrocé al repintarlas) se abría con el cuento El Ruiseñor y terminaba con La Sirenita…Aún tiemblo de emoción sólo de pensar en ellos.

Mi primer gran novelón, como yo los llamo, fue Lo que el viento se llevó. Me pasaba las horas, como muchos sin duda, debajo de mi manta con una linterna, porque no podía despegar mi imaginación de todo lo que le ocurría a esos personajes archifamosos; famosidad que yo ignoraba por aquel entonces, un mozuelo de doce años.

Devoraba Historia, Geografía, Fotografía y Ficción. Y versos, y poemas. Los primeros, de Aquiles Nazoa y de Andrés Eloy Blanco, aquel poeta que clamaba para que un pintor de santos pintase alguna vez tiernos angelitos negros… Y de esa belleza caraqueña pasé a la exhuberancia oceánica de Rubén Darío: Era un aire suave soplaba durante mis paseos al atardecer del Mar Caribe, que me traía con su brisa la risa de Bacarat de la divina Eulalia… Y, también, los versos más profundos de aquel que, nada más ayer, pensaba el verso azul y la canción profana…, porque sin querer se descubría, como yo hoy, con casi cuarenta años, asombrado de lo fugaz y lo fútil del tiempo ido, y de lo inasible de la existencia… Desembarqué, con apenas trece años, en el teatro del Siglo de Oro español, con su riqueza de versos poderosos; me enamoré de rimas antiguas que sonaban intensas y verdes en las pupilas que las leían más de tres siglos después… Garcilaso, Góngora, Lope, Quevedo… Los dramas de Calderón, de Zorrilla y de Hatzenbusch me abrieron las puertas a cantos aún más añejos: Mío Cid, Amadís de Gaula, ciertos pasajes de Homero, algo de Hesíodo; de la sensual deferenecia de Safo, de la perpetua búsqueda de Ovidio; de Catulo y sus locuras juveniles a Anacreonte y su garganta de bacante; del canto de Isaías al libro de David y Jonatán; de la búsqueda de Dios al hallazgo de los nuevos testamentos…

Leer se convirtió para mí en una fuente de saber, de placer y de descubrimiento. Me vi y me pensé por primera vez en ellos. Y fui creciendo demasiado teñido de literatura. Algo casi tan malo como otros que crecen demasiado apegados a los deportes, a la mundanidad o al reclusión… Pero no me arrepiento de ello.

Leer me ha enseñado a ser sensible a la Belleza (y puede que ambos se retroalimenten tal vez); y por lo tanto al Arte y a la Naturaleza. Leer me ha enseñado a descubrir el amor a lo que nos rodea, incluido a los demás seres humanos; la vida no ha hecho más que pulir las distintas aristas que esos golpes de cincel han ido dando a mi personalidad.

Y hoy, casi cuarenta años después, descubro que no sé nada, que tengo mucho que aprender, y mucho de quién hacerlo; que me falta el ardor de antaño, o la concentración y el sueño de conseguir una meta… Pero mientras existan libros que abran nuestra imaginación, mientras existan líneas de tinta reflejadas en el espejo de nuestra existencia… Siempre habrá esperanzas, siempre habrá un mañana. Un mañana que tiende a ser, y que debe estar cada vez más, teñido de hoy.

libro-abrazo To read has been my favorite pastime; the best way to enter to unique worlds, to share them and to mix my dreams with those dreams already dreamt and written by wonderful people that, one day in their existence, felt the need to create, to rule and to share different lives, feelings and destinies, trying to play like little gods to Humankind.

Since I can remember, I always have had a book in my hands. Tales; long lasting novels; plays; essays; poems and proses; with ilustrations or none. My life has been surrounded by books: little ones; big and heavy ones; ilustrated; impossibles; used; all brand new; opened; drawn by me; smiled back or forgotten; neglected ones and loved back again. The entire Life fits in a book, those fountains of marvelous wisdom, as well as Life enters in my body, even though I’m heading to a new decade and I’m still asking what I’m doing here. Every doubt; every dream; every perversion and old fashioned way to be; all white verses or all rhythm rimes.

To read let us a way out to scape of reality but, as well, a way to learn. Nothing exist in Life that someone else had been thought of before and that can express better than Life itself; but Humanity, even dumb, is capable of describe Life, imagined Life and gave it form in its best way only betwen the covers of a book.

I remember the first book I’ve read. It was Memorias de Mamá Blanca, from Teresa de la Parra. A little book so beautiful and tender, filled with stories to be read with simply yet deep prose, repleated of reminiscences and echoes. And The Tales of Hans Christian Andersen. I still have this book, with those beautiful, beautiful ilustrations that I ruined once; and I recall the book started with The Nightingale and ended with The Little Mermaid.…I tremble with emotion just to think aboout of them again.

My first large novel I’ve read with twelve years old. And it was Gone With The Wind…Oh, I inmersed myself in the Northern American South spirit and I was in awe reading all night long in spite of classes that I must had to go and I was incapable to stop reading…

I read anything: History, Geography, Photography and Fiction. And Verses, and Poems. The first ones, by Aquiles Nazoa and by Andrés Eloy Blanco, a poet that claims to a painter to paint little black angels because they were also in heaven like the little blonde ones… And then I navigated through the deep, modernism ocean of Rubén Darío…In my head, I still evocate those first verses about the divine Eulalia and her golden laugh that enchanted princes and beggars…And also I recall those other ones in which a poet looks back to his life to discovered youth went by and a life wasted in roses and champagne, trying to face the new days of his new decade, and the new fronteirs that has to achieve…Just like I am now, in my new decade, all so young but never so young again, asking me why I’m here and what I’ve done, and if what I’ve done was all good enough or not.

With thirteen years old I discovered the Spaniard’s Golden Age authors; and they gave to me, more than three centuries after them, the joy of illusion, the taste for beautiful words and the imaginary and the capability of dream many different dreams in many different ways and with all this flourish diversity. Garcilaso, Góngora, Lope and Quevedo were there for me, as well as Calderón, Zorrilla and Hatzenbusch opened to me the heavy doors of the more antique Literature: Mío Cid, Amadís de Gaula, some passages of Homerus, and something from Hesiodus; from the sensuos Sapho to the constant search of Ovidius; of Catulo and his youthful deliriums to Anacreonte and his deep voice of male mermaids; from Isaiah to David and Jonathan story; from the search of God to the discovery of the New Testament…

To read turned out to be a fountain of wisdom for me; a fountain of pleasures and of discoveries. I saw myself as myself on them. And I was growin up maybe too much painted in Literature, like other kids growing up impregnated in sports, or in reclution or in other darkest recreations… I’m not ashamed of being a wide glasses and smiling geek.

To read seeded in me this sensibility to Beauty (and maybe here we can find some feedback gravity); and, as well, to Art and to Nature. To read helped me to find the Love that surrounded us, even though someone other’s love. Life only polish the vertices that this unique Sculptor was hitting into my personality.

And today, after  almost fourty years, I discover that I know nothing about Life, and that I do really have much to learn of it; and from whom I am… But maybe I don’t have now the passion once I did have, or the concentration, or this strange dream to have a goal to achieve… But, while books still exist to open up our imagination; while those ink lines still reflected into the mirrows of our lives… I’ll always have hopes and I’ll know for sure that there still be more mornings to come. Mornings that will stop to reflect the future to recreate, then, the always unstopable Now.

No puedo dejar de mirarte Siendo lo que soy/ I Can’t Take My Eyes Off Of You being What I am.

Los días idos/ The days gone, Música/ Music

Hay que abrir los armarios, las ventanas y las puertas para dejar pasar los rayos del sol, la fresca brisa y el brillo de la luna. Y hacerlo de forma alegre, con una mirada al pasado siempre presente, y humor. Habiendo infinitas versiones, todas maravillosas, he escogido dos cantadas por el actor británico John Barrowman, por muchas razones, una de las cuales es su excelente vocalización, que nos permite admirar la letra de las canciones… Además, me gusta el toque kistch de, por lo demás una de mis canciones favoritas, I can’t take my eyes off of you. Ambas me recuerdan mi niñez y mis primeros años de adolescencia. Y son alegres y adorables. O al menos, eso creo yo.

Sometimes it’s better to stop and enjoy the time that pases through us with a tender look of the past and with light but real symbolism. I choose both version of John Barrowman’s because he vocalizes so well, that we can enjoy the melody but the lyrics too. And, I must admit, I like this little camp touch of I can’t take my eyes off of you…Remebers me my childhood and my teen’s… Aren’t they lovely?