Cavilando/ Thinking.

El mar interior/ The sea inside

   Detén el flujo de pensamientos que hacen daño. Detén el odio que sentimos hacia nosotros mismos y que hace tanto daño. Que logra que torpedeemos lo que somos y lo que podemos alcanzar con aquello que realmente somos. Deja de pensar en todo lo que no eres y comienza a celebrar, porque sí y porque no queda más, la maravilla que eres y el gozo que da ser poseedor de tamaños dones y gracias. Y así salir libres del odio que nos oscurece y ser verdaderamente libres.

 

Con la forma de un corazón/ In The Shape Of A Heart.

Arte/ Art, El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

   ¿Qué tengo entre las manos, caído al suelo y después levantado?

   ¿Qué es, que late una y otra vez, y se mueve con ruido de tuercas gastadas?

No lo había visto nunca.

Cuando te fuiste cerrando la puerta algo cayó de mi pecho, pude sentirlo, y se estampó contra la pared.

Pensé que había sido el ruido de la puerta al cerrarse, como cuando se bate una ventana y se cierra la única salida que tenemos para ser felices.

Pensé que no te quería nada de nada y que por eso te maltrataba.

Pero me equivoqué.

¿Qué es este dolor, que del pecho a la boca me abrasa y me abraza los labios diciendo tu nombre?

¿Qué es este sentido que me nubla la cabeza y que me hace pensar sólo en ti?

En ti, que te has ido hoy dando un portazo, que me abrió el pecho como un libro y del que cayó una roca, un deseo, una lágrima.

¿Qué tengo entre las manos que parece latir bum, bum, bum?

Tiene la forma de un corazón. Y se mueve con ruido de máquina añeja.

Y miro alrededor y sólo veo grietas y agujeros y emplastos mal ubicados, pintura desconchada y puertas cerradas.

Y algo con la forma de un corazón en mis manos latiendo bum, bum, bum por ti.

Bum, bum, bum por ti que ya no estás.

No es un rubí, no es una piedra roja y vacía, no es un hueco sin alma. Es mi corazón caído al suelo y recogido que late por ti.

Bum, bum, bum.

Ahora que ya no estás.

Un año, un amor/ A year. One Love.

Arte/ Art, El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

   Haberte amado, aunque fuese un año, ha sido lo mejor que me ha ocurrido.

   Mi vida era gris, y todo parecía caerse a mi alrededor hasta que te conocí. Y fue mágico.

   Haberte amado me dio la oportunidad de crecer, de vivir. Desde tu boca hasta tus pies, desde mi corazón hasta mi alma.

   Iluminaste todo y me lo diste todo. Aquello que se deshacía en pedazos y aquello que aún naufragaba por la soledad.

   Y aunque haya acabado, haberte amado ha sido lo mejor que me ha ocurrido nunca.

   Y aunque todo parece que vuelve a empezar, mi fuerza nacida en ti logra mantenerme vivo.

   Mi cabeza me dice que hemos gastado el tiempo que teníamos para estar juntos. Mi corazón, arrepentido, llora cada momento de silencio, cada instante de completo abandono.

   Mi corazón sabe que no supe apreciarte, y mi cabeza sabe, lo sabe de sobra, que nada será igual sin ti.

   Y me duele el cuerpo y se me retuerce el alma al constatar lo solo que estoy, lo torpe que me siento.

   Y sin embargo, un año, un amor, han sido suficientes para expandir los límites de mi vida. Y aunque estos desaparezcan, haber sido capaz de amarte hasta la sequedad hace que todo valga la pena: el placer de haberte querido, el dolor de haberte perdido, el eco de la soledad sin nombre y la mañana que está siempre por venir.

   Porque siempre hay un siempre. Eso es algo que aprendí de ti.

   Haberte amado, amor, ha sido un regalo. Y aunque ya no te tengo, y aunque te haya perdido, quiero que sepas, que sepas, que sepas, que te sigo amando cada día de mi vida, cada noche estrellada, cada tarde de lluvia; cada vez que la chimenea encendida me recuerda tu presencia y tus besos.

   Un año, un amor. Y la felicidad encerrada en ti y en mí. Y liberada para hacerse más y más grande; única; infinita; hasta llegar a las estrellas.

   Y el agradecimiento que viene con el dolor; y el sentimiento que viene con el abandono; y el eco bum, bum, bum, de mi propio corazón que ha latido, un año, por tu nombre.

   Y que continúa amándote en la distancia y en el error. En el error de haberte dejado ir y de no haber sabido apreciar el inmenso tesoro que acaparas dentro.

   Lo que hubo, lo que ha habido, lo que hay en mi corazón hacia ti va… Y vuelve a mí.

   Gracias por el amor, aunque sólo durase un año. Gracias por el amor, amor, que me ha llenado de ti y me ha hecho libre.

¿Diferentes?/ Equals.

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

Enrique Toribio

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Una farsa (el amor)/ (Love is) A farce.

Arte/ Art, El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

   Hubo un instante, hace nada, en que pensé que mi amor podría ser suficiente.

   El amor, amor, que rompe barreras y cree en imposibles y hace lo imposible y logra lo imposible. Menos tú.

   Al menos no el mío, no el mío por ti.

   Sé que me quieres. Como a un cachorro. Con ese cariño absurdo que nace de la inconsciencia, que no significa nada.

   Yo no te quiero así. To te amo con los ojos abiertos y el corazón en la mano. Con el mundo girando sobre tu eje, el orto en tu mirada y el ocaso en tu sonrisa.

   Te amo con esa sensación que hace la vida posible, y los sueños carne y deseos también. Yo siento por ti esa farsa callada que llamamos amor.

   Tú permaneces mientras yo evoluciono. Del sobresalto a la ansiedad, de la ansiedad al sueño, del sueño a la necesidad, de la necesidad a la obsesión por tocarte, por olerte, por abrazarte, por hablarte, por besarte, por llenarte y por vaciarte. Y tú permaneces mientras yo me enciendo y me apago, pasando de la luz a la oscuridad, de la chispa a la ceniza.

   Una farsa es el amor. El amor no correspondido. El amor que sólo es usado y dejado de lado.

   Y ya me ves, a mi edad, enredándome en esta red de quimeras. Mientras tú pareces llevar otro camino, embarcado en otros sueños de los que te despertarás, como yo, de un mazazo.

   Pero eso será cosa tuya. Y esto es cosa mía.

   Menuda farsa el amor, amor, que rompe barreras y cree en imposibles y hace lo imposible y logra lo imposible. Menos tú.

   Y ya me ves a mi edad, enredándome en esta red de quimeras, humo y vacío. Y dolor.

   ¿Y no es una ironía? ¿Dónde están los payasos para amenizar este desastre? ¿Dónde están con sus bromas heridas y festejar así mi corazón desamparado?

   Hubo un instante, hace nada, en que pensé que mi amor podría ser suficiente…

   Pero no ha sido así.

   Y ahora no hay nadie aquí. Nadie. Ni siquiera tú, que eras la razón de mi vida.

   De la farsa de mi vida.

   ¿Dónde está el amor, amor, que tanta maravillas traía?

   No lo sé. Sólo sé que es una farsa. Una farsa que, aún a mis años, engaña.

Tengo que decirte algo…/ We need to talk.

Arte/ Art, El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

   – Tengo que decirte algo…

   Pongo la mesa. Los platos, los cubiertos, un pequeño arreglo de flores; un par de copas.

– ¿Qué será?

Arreglo un poco el mantel, algo arrugado en una esquina.

– ¿Has traído la leña?

– Sí.

– ¿Y la tarta…?

– Sí.

Me distraigo un momento. Me acerco al candelabro y enciendo las velas.

– ¿Qué te parece?

Le pregunto mientras tengo una copa vacía entre las manos.

– Que ya no te quiero…

Algo se rompe. Bajo la mirada.

Mi corazón hecho trizas sobre el suelo.

Y silencio.

(Esta noche) Seremos jóvenes/ (Tonight) We Are Young.

Arte/ Art, El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

   Como ayer.

   Juntos. Tocándonos en la ceguera de la noche.

   Oliéndonos. Probándonos entre las sombras de las sábanas.

   Riendo. Juntos. Y besándonos.

   Sé que puedo dártelo todo. Ahora sé que lo cogerás y lo cuidarás con mimos. Mimos como los que me das.

   Y el mundo se enciende brillante como un sol. Un abrazo que alcanza al horizonte. Y la llegada de un gemido y de una caricia.

   Esta noche seremos jóvenes de nuevo. Porque nos hemos encontrado de nuevo. Sin sombras en nuestros caminos, sin pesares en el corazón. Porque todo quedó atrás.

   Beso tus cicatrices que son mis heridas. Y mi corazón cosido a historias perdidas está lleno de algodón, rebosado de tu compañía.

   En la calle, oí tu risa y el tiempo se hizo de chicle y me trajo tus ansias entre mis brazos, mis miedos y nuestras dudas. Y la belleza de lo que cremamos en esa combustión eterna que aún brilla como un planeta.

   Nuestro amor de estrellas que dejamos pasar.

   Pero esta vez no.

   Esta noche seremos jóvenes y viejos a la vez, y felices y divinos como ángeles y líquidos y densos como el aceite. Rodeando cada parcela de piel, un hombro, la rodilla, la montaña de tu pecho y el aroma, el aroma a facilidad.

   No sé cuándo te olvidé pero parece que te recuerdo como si fuese ayer. Y quizá fue ayer.

   Y a ti te ocurre lo mismo. Nos hemos mirado como maravillados y hemos ahogado una risa y el asombro nervioso de lo que no es posible.

   Porque juntos brillamos como el sol. Sol de medianoche, colgado en la esquina de tu cuarto oscuro, flotando en la ingravidez del amor.

   Esta noche volveremos a ser jóvenes, como una vez fuimos, y nos consumiremos sin defensas y nos hallaremos mañana enrollados en un abrazo, encadenados y abrigados, alegres y saciados, como el final de una historia de cuento.

   Como el principio de la eternidad.

   Esta noche seremos jóvenes. Porque los jóvenes siempre, siempre, vuelven al hogar.

   Y eso eres tú para mí. Ahora lo sé. Y no volveré a dejarte marchar. Nunca más.

   Como ayer.