El mar interior/ The sea inside
Aquellas pequeñas cosas/ Those small things.
Arte/ Art, El mar interior/ The sea inside, Los días idos/ The days gone, Música/ MusicFin/ The End.
El mar interior/ The sea inside, Lo que he visto/ What I've seen, Los días idos/ The days goneLa lucha ha terminado. Y la alegría y las anécdotas, y la sonrisa y los regaños y la preocupación y la energía que mueve mundos y universos.
La alegría perpetua, la ilusión de ganar la lotería, la sabiduría del tiempo ido, la obsesión por la recuperación de la Salud, el miedo por perder la precaria estabilidad de la vida. Y la fe en la Medicina, y la fe en un cuerpo de recuperación milagrosa que lo ha llevado hasta aquí.
Le gustaba la música; tenía una voz de barítono que conseguía elevar notas a alturas de preciosidad. El fútbol, del que era jugador, entrenador, aficionado, apasionado y muy conocedor. Y el ciclismo. Y la política.
Y soñaba con los ojos abiertos. Se ha terminado esa personalidad que hacía posible casi cualquier ensoñación, casi cualquier ilusión. Un negocio propio, una vida en común.
Idolatraba a su familia, la pequeña que siempre mantuvo unida, y la mayor, de la que fue pilar fundamental, ayudando a unos y a otros, con esa ideación casi obsesiva con la que afrontaba cualquier proyecto.
Y fe. Fe en sanar, fe en que harían lo mejor del mundo para él. Y confianza, Y dejarse hacer.
Era un conquistador nato. Y conversador. De cualquier cosa, en cualquier momento y lugar. Coagulaba personalidades como tejía sueños. Y siempre el amor por su señora, por su compañera de medio siglo, a quien llamaba cariñosamente, Mamá.
Era un besucón. Y un adulador. Y un pesado. Y un montón de cosas más, buenas y no tan malas. El mejor enfermo que se pudiera tener y, también, el más exigente que se pudiese encontrar. Lleno de honor y de historia vivida.
Y era mi padre. Y era mi madre, porque los dos son uno. Y ahora hay soledad y silencio. Y la fiesta ha terminado, y la historia cambia, y ya no es lo que una vez fue.
Y era mi padre. Y ya no está. Y por fin descansa tranquilo. Y el mundo sigue. Para bien.
Si llegase hoy a mi vida/ If He Walked Into My Life.
El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Música/ MusicIf He Walked Into My Life. Peggy Herman.
Lo vi. Y me sonrió. Y le sonreí de vuelta. Así, divertido.
No nos dijimos apenas nada, pero lo noté suave, algo cansado, y sin embargo con los ojos chispeantes y hasta agradecido de verme.
Nos tomamos de las manos. Y, tras un segundo de nerviosismo, nos abrazamos. Y sentí de nuevo esa fuerza de planetas unidos; el aroma a madera de su piel, el cosquilleo de sus labios y la caída suave de su pelo.
Y me sonrió. Y le sonreí de vuelta. Así, como si no hubiera pasado un lustro y hubiese sido ayer.
No nos dijimos nada más. Sus ojos en los míos, sus palabras en mi corazón. Y un sueño que se escapó de mis manos hasta el infinito.
Si llegase hoy a mi vida, ¿hubiera sido más amable con él, más comprensivo, más amoroso? ¿Hubiera sido más agradecido de los besos que me daba, de las sorpresas que me guardaba tras su boca callada? ¿Hubiera sabido saberle mejor, sentirle mejor, ser diferente?
Si llegase hoy a mi vida, ¿sería distinto? ¿Conseguiría hacerle saber lo que le amo, sabría hacerle sentir perfecto? En ese momento único, ¿sabría darme cuenta de su valor, de sus costumbres, de su ciega pasión también y de sus manos delicadas?
¿Podría no exigirle más de lo que pudiese dar? ¿Intentaría oírle y admirarle y quererle sin pedirle nada a cambio?
¿Sería capaz de abrazarle sin celarme, de sonreírle sin sentirme culpable, de confiarle sin cegarme?
¿Su mundo viajaría más lento por tenerme a su lado? ¿Se sentiría menos presionado, más deseado, menos desamparado y más abrazado? Si llegase hoy a mi vida…, ¿sabría amarle mejor?
Y no nos dijimos apenas nada, cuando estaría toda la noche charlando quedo, olvidando el gentío que nos rodeaba, como una vez hubo sido y una vez dejó de ser. Y lo noté suave, apenas cansado por una jornada intensa. Y sus ojos brillantes de tiempo ido y su sonrisa de ala sin tacha. Y el aroma a recuerdo y a algarabía.
Nos tomamos de las manos y casi sentí la revolución del universo de mi alma. ¿Hub¡era sido aquél que esperaba de mí si llegase hoy a mi vida? ¿Hubiera sido aquél que merecía llegar a amarlo?
No lo sé. Sólo sé que nos abrazamos tras un ligero titubeo y que en ese abrazo cabía un río entero, con sus meandros y sus estuarios, con sus rápidos y sus deltas, como es toda vida. La suya y la mía. La que una vez tuvimos juntos.
Sólo sé que, por un instante fugaz, deseé que nunca se hubiese ido de mi vida, e imaginé lo hermoso que hubiera sido si él llegase a mi vida de nuevo, y todo lo que hubiera podido ser.
Y me sonrió. Y le sonreí de vuelta. ¿Hubiera cometido los mismos errores, hubiera desesperado y querido y deseado y sentido lo mismo si hoy llegase a mi vida?
No lo sé…
Un día más/ One day more.
El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Los días idos/ The days gone, Medicina/ Medicine
En el Pasillo de la Salud Perdida los días se miden uno a uno. Hora a hora. Y las pérdidas, damnificadas en años sin restauración.
Cada paso adelante es una esperanza; cada cambio una ilusión; cada día una misión. La de ponerse bueno, la de restablecer la Salud.
Pero no es así.
En el Pasillo de la Salud Perdida cada día es una guerra; cada hora, una lucha que parece perderse continuamente; el tesón del corazón, el acero de la esperanza, se estrellan con noticias que son acero puro, con el afilado borde de la realidad.
Cada día parece una batalla acabada, contada en pérdidas, en sangre derramada, en dinero desechado, en ilusiones rotas.
Pero el corazón es un tirano y la mente una creadora de sueños. Un día más, decimos con un eco entre las paredes de ese pasillo de larga eternidad. E intentamos sonreír en nuestra ignorancia, e intentamos buscar razones a lo inexplicable, y a veces buscamos a Dios entre la bruma de las dudas y hasta a veces lo encontramos.
El aliento se pierde, la esperanza se fractura, la sonrisa se congela, la angustia prevalece, el miedo agarrota, la duda crece, la confianza flaquea. Y nos llenamos de preguntas que no tienen respuesta, de pensamientos que parecen inmundos y de un cansancio de mundo.
El enfermo que sufre; la familia que espera. El enfermo que espera a sanar; la familia que sufre sin límite de tiempo, sin frontera visible. Salvo un día más.
Un día más para soñar que todo puede ser posible; un día más para esperar que la Salud llegue; un día más para poder continuar adelante con las fuerzas mermadas y el alma agotada.
Un día más para seguir en el mismo punto muerto y en el largo pasillo que dibuja las sombras oscuras del corazón.
Un día más. Y todos los días lo mismo.
Y si llega el día…/ If the day comes…
El mar interior/ The sea insideEnamorarse.
Sueños. Ilusiones. Ideas preconcebidas, deseos anhelados y alcanzados.
Perfección.
¿Y si llega el día en que él vea que no soy lo que piensa de mí?
Enamorarse. Perder de vista a la persona que amamos.
Y encontrarla de nuevo con el tiempo ido, y los anhelos rotos.
¿Y si llega el día en que, de tanto que me conozca, se canse de mí?
No sabría qué hacer…
Porque yo amo sus costumbres, su latido tranquilo, su pensar sereno. Y sus brazos alrededor de mi torso, y sus labios plegados dándome placer.
Enamorarse. Soñar dormido. Y despertar.
¿Y si llega el día en que sepa que no soy perfecto, que mi piel no brilla como antaño, que mis secretos se han secado?
No sabría qué hacer…
Porque yo adoro sus rutinas, reconozco cada frontera de su piel, y sigo sediento de sus besos salados.
¿No sería mejor guardar todos los secretos, jugar con los misterios, abandonar el placer de cada búsqueda y de cada descubrimiento?
¿Qué ocurrirá el día que se canse de mi sonrisa y del peso de mi cuerpo? ¿Qué pasará si algún día se da cuenta que ya no me ama como yo a él?
No lo sé…
El tiempo que nos arrulla no es en verdad nuestro aliado; come las orillas de la novedad y alimenta la costumbre y la holgazanería y el aburrimiento también y el cariño que se entibia…
¿Y si llega el día en que deje de verme como me mira, en que deje de llamarme como lo hace, en que termine por sentarse a mi lado sin hablarme?
No lo sé…
Quizá se a mejor enamorarse todos los días, descubrir una nueva fuente de besos, un manantial virgen de sensaciones…
Puede ser…
Pero yo adoro el brillo de sus ojos y me quedo dormido bajo el arrullo de su voz, y su piel me da calor y su peso, compañía…
No sabría qué hacer si deja de quererme… Salvo seguir amándolo hasta el fin de mis días.
Si tú fueras… /If You Were…
El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Música/ MusicSi tú fueras el único hombre en el mundo
no te diría cosas bonitas.
Si fueras el último sobre la faz de la tierra,
no me acercaría para tocarte y abrazarte y sentirte cerca.
No te hablaría al oído para susurrarte besos perdidos,
ni escalaría los mares oceánicos por alcanzarte.
Distraería a la luna para que no nos espiase,
y le diría al sol que no mojase sus dedos de luz sobre tu piel.
Si fueras el único hombre en el mundo,
no malgastaría el tiempo diciendo tu nombre,
ni haría fundir tu corazón cerca del mío en una coraza sólida.
Si fueras el único que quedase,
no rescataría los años para que se fugasen con nosotros,
ni heredaría la alegría de las flores ni el arrullo del viento.
Si fueras el único hombre sobre la faz de la tierra,
no estaría nunca lejos de ti,
ni te sentiría, ni me importarías.
Si sólo fueras tú, la tierra seguiría girando
y nosotros con ella.
No crearía un Edén sólo para nosotros dos,
ni en una cama de hierba buscaría tus labios para besarte.
Si fueras el único hombre en el mundo,
no dilapidaría las horas restantes viéndote cambiar, y madurar y envejecer.
Si fueras el único en el mundo, y yo estuviese junto a ti,
no perdería más el tiempo en cosas sin sentido,
y sólo me quedaría para amarte, mimarte y desearte.
Y llenarte de felicidad.


