Luis Cernuda: inolvidable/ Luis Cernuda: Unforgettable.

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Donde habite el olvido, 
En los vastos jardines sin aurora; 
Donde yo sólo sea 
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas 
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. 

Donde mi nombre deje 
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, 
Donde el deseo no exista. 

En esa gran región donde el amor, ángel terrible, 
No esconda como acero 
En mi pecho su ala, 
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento. 

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya, 
Sometiendo a otra vida su vida, 
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente. 

Donde penas y dichas no sean más que nombres, 
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo; 
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, 
Disuelto en niebla, ausencia, 
Ausencia leve como carne de niño. 

Allá, allá lejos; 
Donde habite el olvido.

Luis Cernuda (1902-1963), Donde habite el olvido.

Samaín/ Samhain.

Arte/ Art, Lo que he visto/ What I've seen, Los días idos/ The days gone

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De la serie de TV La Bella y la Bestia (Beauty and the Beast), el capítulo correspondiente a Halloween, o Samhain como se dice en el mismo: Masques (1987). En la tradición celta, de la que esta tierra gallega está embebida y a la que pertenecemos en gran parte, Samaín tiene el mismo significado, el mismo rito, la misma esencia: el momento único en que la  pche y el día se envuelven en un abrazo aterro y hace aparecer lo que queda y lo que se fue.

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La boda de Kate: amor otoñal y algo más/ Kate’s Wedding: Autumn Love and Something More.

Arte/ Art, Libros que he leído/ Books I have read, Literatura/Literature

   C_La boda de Kate.inddLa última novela escrita por Marta Rivera de la Cruz ha sido la primera que he leído de su autora.

   La boda de Kate es un libro otoñal, lleno de sorpresas tranquilas, tan sutilmente escrito que consigue ahondar en la psique del lector retratándolo en cada uno de los personajes que pueblan esta, al menos aparente, sencilla novela.

   Eso no debe ser fácil. Una historia bien hilvanada, que va descubriendo poco a poco sus secretos, con tal abundancia de personajes y tantas situaciones vitales, temporales y sentimentales, no debe ser sencilla. Pero lo es. Y por ello la pluma, la sapiencia y el estilo de Marta Rivera de la Cruz destaca por encima de todo regalándonos una sorpresa.

   Ribanova es el Lugo de la autora (desconocía su origen lucense hasta que, al descubrir su país imaginario, se me reveló por sí solo), lleno de magia y de sereno solaz. Y allí van a parar todos los personajes de esta variopinta historia, mezcla de géneros y de emociones, en la que destaca por encima de todo la pasión por escribir, lo ingrato que esconde y la satisfacción, quizá muchas veces tardía, que ofrece. Como el amor.

   Kate es una mujer de apertura suave, de descubrimiento constante. Es el paradigma de la historia, mas no el único. Marta Rivera de la Cruz la rodea de personajes igual de interesantes, cierto que casi arquetípicos, con los se conecta casi inmediatamente. Froster, tímido y galante, la familia Solomon, Shirley y Anna Lavina… Todos son retratados con amor y pintados con colores de otoño.unademagiaporfavor-novedades-literatura-novela-adulta-romantica-octubre-2013-planeta-la-boda-de-kate-marta-rivera-de-la-cruz-escritora

   La boda de Kate es un libro para leer acurrucado en el sofá más cómodo, rodeado de las cosas que más gustan: una taza humeante, música tranquila, una chimenea chisporroteando, y quizá unas gotas de lluvia resbalando por las ventanas. La boda de Kate es una historia de amor otoñal, es decir brillante, y de amor por la escritura. Y es algo más.

   Marta Rivera de la Cruz tiene esa prosa actual, directa pero no brusca, falsamente sencilla, suave sin ser empalagosa, firme sin ser pesada. Quizá sea el estilo de nuestro tiempo, en el que el Periodismo parece dominarlo todo. Y sin embargo, escribe con aires que no renuncian a la poesía ni a la crítica, ni siquiera al humor. Desdeñando estilos más prosódicos, más recargados, Marta Rivera de la Cruz consigue transmitir no sólo qué sienten sus personajes, qué les motiva, porqué sueñan, si no transmitir sus propias ideas del mundo, su experiencia veladamente serena, y una forma única de ver la vida que la ha llevado al éxito editorial.

   Nada en La boda de Kate deja indiferente. No es la exploración de un mundo anciano, no es la recuperación de un tiempo ido, ni el lamento melancólico de un deseo perdido. Es mucho más que todo eso, y a la vez, ni siquiera eso: es un canto al amor en todas las estaciones de la vida; a la labor de la escritura; a la investigación filológica y, a través del lenguaje, de las costumbres mundanas; es un retrato en sepia de unas vidas que nunca pierden su propio color aunque se tiñan de otoño; a la vida misma y a algunos de sus sueños.

   La boda de Kate navega llena de sutilezas por las aguas tranquilas de una vida ya vivida pero no acabada, ofreciendo no sólo respuestas vitales, si no promesas de porvenir. Marta Rivera de la Cruz juega al escondite sin esconderse, juega a la filosofía sin filosofar y a retratar con las palabras. Y lo consigue.

Soñador/ Dreamer.

El mar interior/ The sea inside

   be5ee1dc368b11e39ddd22000aeb0e17_8Cierro los ojos. Siento cosquillas en los párpados y sé que mis pupilas, moviéndose, intentan acostumbrarse a la oscuridad de la mirada.

   El mar entra suave, con esa facilidad divina de lo natural. Como llegaste tú a mi vida: sin esperarte pero deseándote; sin saberlo pero conociéndote.

   Qué hermoso todo: los problemas y las rencillas tontas. Oigo tu voz dentro de mi cabeza, resonando como en una catedral. Y la mía propia, desgranando argumentos inútiles: quién quiere llevarse la razón mientras te tenga a mi lado.

   Así, en silencio, oigo el latido de mi corazón. Late pum, pum por ti. Y por mí. Porque le da la gana y desea amarte, anhela saberte a su lado, compartiendo el mismo aire, el mismo espacio que ya no está vacío y que se escapa más allá de mí.

   Llevo mi mano al pecho. Me hace cosquillas y me hace gracia. Es tu mano también y también es tu caricia, y a veces la indolencia de las horas perezosas y también la pasión que nos separa buscando un placer efímero: porque todo lo que no viene de ti se diluye y desaparece, hasta ese orgasmo fluido y perfecto que consigo a tu lado.

   Nada es más importante que estar juntos. Hasta la distancia desaparece, como la noche se diluye en la mañana. Y aunque tú eres tú y yo soy yo, somos una adición al cuadrado, un misterio que desvela sus encajes con el paso de las horas.

   Estás aquí. Estamos juntos. Sin tocarnos te sé cerca; sin hablarnos sé que me amas. Y como un soñador empedernido, me esfuerzo en vivir cada instante como si fuese el último, beber de tu sudor, gozar de tus caricias, enhebrar un anhelo junto a ti. Y como un soñador, con los ojos cerrados dibujo el mundo que lleva tu nombre, y con un eco, llenar la burbuja de la realidad con mi amor por ti.

   ¿Cuánto dura un sueño? No lo sé, ni me importaría saberlo. Porque la eternidad es demasiado enorme y rompe todas las cancelas, aún las de la distancia, el enojo y, lo sé, las de la muerte.

   Te amo despierto, cómo no adorarte soñando.

   Qué felicidad.

Tan simple como eso/ As simple as that.

El día a día/ The days we're living

As simple as that. Michael Feinstein.

ece65b3622f211e390a322000a9f1438_7 Este es mi sitio. Porque es el tuyo.

No me importa dónde estar, mientras estemos juntos.

No me importa saberte lejos, mientras vuelvas a mí.

No me importa estar lejos si tú estás aquí.

Somos un hogar pequeño; somos un hogar nuestro. Tan simple como eso.

Lleno de abrazos me ves besarte. Y yo cierro los ojos porque te imagino mejor, labios y pieles en ese encuentro delicado entre dos, que siempre termina en un furor de sábanas y risas.

Te pertenezco, tan simple como eso. Porque te amo. Tan maravilloso como todo esto.

Y ahora despiertas. Juro que he intentado no hacer ruido. El domingo se cuela por las cortinas transparentes. Qué bello el otoño en tu mirada. Y se me hincha el corazón llenándome de sangre la cara. Me tocas y se me revuelve el pecho. Y me sonríes, acunando mi alma.

Todo es así junto a ti. Tan simple como eso. Porque nos amamos.

Buenos días…

¡Qué felicidad!

Coming Out Day.

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

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No sé si debería existir un día como éste. No debería ser una obligación, ni un motivo de orgullo y mucho menos de vergüenza. No debería existir, como tampoco el día del Niño, de la Mujer o de la Tierra.

   Pero conmemoraciones como ésta sirven para recordarnos que NO somos iguales, que NO somos tratados todos con equidad, que hay muchas diferencias entre los mundos y en nuestros propios mundos, y que NUNCA debemos olvidar que NO somos diferentes y que todos vivimos, soñamos, mentimos, olvidamos y amamos por igual.

   Bridegroom es una historia de amor truncada, y sin embargo una historia de amor que aún florece, tocando el corazón de aquellos que la conocen.

   No hay géneros sólo sentimientos; no hay nada más que corazón. Esas son las historias que me interesan, aquellas que tocan mi alma, engrandecen mi espíritu y que me ayudan a seguir adelante. Todo lo demás, ese ruido que nos envuelve la vida, no son más que ecos sin importancia, sin resonancia real en el ser humano.

Entre los dos/ Us.

El día a día/ The days we're living

0ac5eae62c5711e3a55d22000aeb36a0_8   – Siéntate.

   – Me siento.

   …

   – Callas.

   – Hablaría si tuviese ganas.

   …

   – Pero me gusta tu silencio. Así, sentados juntos.

   …

   – ¿Quieres coger mi mano?

   – Sí.

   – ¿Qué notas?

   …

   – Que te amo.

   – Y yo. Amarte es lo mejor que me ha pasado. Nunca nadie me ha hecho sentir lo que tú despiertas en mí. Tus palabras y tus silencios. Y este espacio entre los dos…

   …

   – Te has acercado.

   …

   – Tus besos me saben a hierba.

   – Y a amor.

   Entre los dos.