Navidades con Rod/ Christmas With Rod.

Arte/ Art, Música/ Music

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Una Navidad my Gaga/ A Gaga Hollydays.

El día a día/ The days we're living, Música/ Music

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Una vida nueva/ A New Life.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

    2ca0de9c600411e396c612eede970894_8En silencio pienso en una vida nueva.

   A Piernas de Alambre no le gustaban mis silencios. Decía que la voz del mundo parecía acabarse, tan lleno de excesos como soy. Y la mirada se me perdía en la melancolía y él no sabía qué hacer para arrancarme una sonrisa o para que volviese la luz a mis pupilas.

   Yo me reía entonces con sonido de circunstancias, entornaba los ojos y le daba un manotazo a mi estado de ánimo para volver a empezar. Y me centraba en su vida, en su compañía, en el calor de su cuerpo, y en los sueños que parecían cobrar carne en la suavidad de su cercanía y en el calor de su voz grave.

   Una vida nueva. Un amanecer diferente, limpio y sereno. Una nueva vida llena de proyectos, chispeante de objetivos, repleta de sueños maravillosos a los que perseguir y dar caza.

   En silencio sueño con la lucha, con el sabor del sudor, con el regocijo del trabajo bien hecho. Y me asomo a la ventana y creo ver una sonrisa abierta y el brillo de unos ojos que bien pudieran quererme.

   Un amor nuevo, un trabajo nuevo, una esperanza para seguir adelante. Porque la vida se congela y no es por el invierno que toca a la puerta. El miedo paraliza, pero la abulia mimetiza la inmovilidad y la transforma en el único presente de la vida.

   De mi vida.

   Una vida nueva. Eso es lo que necesito. Una piel sobre la que descansar, unos labios a los que besar, un plan que por fin salga bien. El gozo de la despreocupación, el brillo de la esperanza y la claridad de un día sin sombras.

   Un amor quizá, el solaz de una compañía llena de las estridencias de lo novedoso. Y un sueño más pequeño cerca del corazón, que late lento por falta de ilusión.

   Sé que ahí fuera hay algo para mí. O quizá dentro de mí esté la llave que abra la puerta de mi esclavitud. No lo sé. Sólo sé que deseo una vida nueva, llena de las cicatrices de la antigua, como señales de neón para no perderme otra vez. Necesito algo que logre convencerme que existe ese impulso único, ese sueño encarnado, el calor de un tacto que no juzga y el eterno abandono de la felicidad.

   Porque no soy feliz. Ni guardo ya sueños en mis bolsillos enormes. Y los mitones que llevo dejan expuestos mis dedos, que con el frío del alma se me cuartean y duelen, recordándome el inmenso dolor que el fracaso deja en los labios, y la amarga melodía de un fin.

   Amo sin ser correspondido; navego en un amor que ya no es el mío; y nada parece encender la chispa de una ilusión.

   Por eso callo. Porque sé que necesito una vida nueva, y puede que no la halle en el silencio, pero al menos éste pueda curar mi corazón.

   Piernas de Alambre, eras mi vida, mi única ilusión. Tenerte cerca me mantenía con energía; saberte cerca me llenaba de excitación y de una cierta calma. Tus ojos de arena, tu voz oscura y suave; el lento planeo de tu espalda sin fin.

   Pero hasta el regalo de tenerte a mi lado ya no existe. Se malgastó, supongo, por mi mala cabeza, por mi ceguera; porque olvidé que tú, siendo como eres, perseguías tus propios sueños, construías tu vida nueva.

   Y yo me he quedado atrás. Esperando, tal vez. Deseando, quizá. Y perdiendo, una y otra vez. Sin fin.

   Puede que no haya un amor verdadero; puede que la vida sea una ilusión absurda cuyo peso nos hace envejecer. No lo sé. Lo que sí sé es que necesito saberme útil, buscar la llave que abra la puerta de mi cárcel y engrasar mis alas, que de tan oxidadas sólo emiten sonidos absurdos que llenan de angustia mi corazón.

   ¡Oh! Una vida nueva que todo lo explique, que todo lo olvide y que lo regale todo… Como la esperanza de un niño y el asombro infinito de un hombre afortunado.

   Ese que nunca he sido.

Michael Bublé en Navidad/ Christmas Bublé.

El día a día/ The days we're living, Música/ Music

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Envuelto en rojo/ Wrapped In Red.

El día a día/ The days we're living, Música/ Music

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Solo en Navidad/ Alone on Christmas.

El día a día/ The days we're living, Música/ Music

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¿Quién soy yo?/ Who Am I?

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

   2bee3ca8545911e3a60712f79d4fee0f_8En medio de una lucha intensa que se libra en mi pecho desde hace mucho tiempo, siento el llamado del cansancio y de la desesperación. También de la depresión, no se me escapa.

   En un callejón sin escape posible, la única salida quizá sea aceptar y rendirse. Rendirse a la evidencia de que nada será como una vez soñé; que debo aparcar por siempre mis anhelos y ajustarlos a a realidad que me rodea; apoyar más a la cabeza que al corazón, o quizá unir al corazón que late una mente que piensa que ya no debería seguir así y que no le queda más remedio que aceptar lo que le rodea.

   Es doloroso. Es decepcionante. Personas que dependen de mi ayuda, llamadas constantes de atención, demandas de vidas que se empeñan en seguir siendo ellas mismas mientras la mía se me escapa de las manos; si acaso la tuve alguna vez…

   Todo parece indicar que ése es el camino: incómodo, insuficiente, inútil. Cada paso inconsciente genera una serie de acontecimientos que se precipitan taladrándome los nervios, llevándome al precipicio de la desesperación y de la ruina.

   Soy una ruina como persona, porque no puedo levantarme sobre mis propios pies. Cada vez que lo intento, la vida tira de mí y me hace ser soporte de otros, heredando un peso que no he pedido pero que llevo sobre mis ya derrotados hombros…

   Y sin embargo, ¿qué puedo hacer? ¿Huir? ¿Desaparecer? ¿Dejar todo de lado y olvidarme? ¿Borrar de un plumazo una responsabilidad pesada, una deuda que ha pasado a ser mía, la carga de alguien amado que se hace casi insoportable?

   ¿Quién sería yo si lo hiciese? ¿Qué persona podría ser para mí mismo y para otros en un futuro? ¿Sería capaz de verme a la cara, o de ser completamente sincero con los demás, y sentir libremente el amor que hoy no tengo, el calor que hoy me falta, la confianza de la que carezco y la estabilidad que se escurre constantemente de mis manos?

   No podría… No debería…

   ¿Quién soy yo? ¿Alguien que se define por lo que hace, por lo que sobrelleva, carente de sentidos, embotado de sentimientos, que intenta sobrevivir como todos cada día, cada día con una carga nueva y más pesada?

   ¿Quién soy yo? ¿Aquel que sostiene, aquel que desea ser libre, aquel que sueña lo que nunca obtiene, que no es amado y ni siquiera extrañado, que se llena de silencio porque se ha habituado a él?

   No lo sé…

   Y en esta bruma camino sin lucerna que me guíe, sin mapas o compás.

   ¿Quién soy yo? Alguien que quizá deba esperar, dejar de soñar, centrarse en la realidad, intentar salir de cada uno de los baches económicos que encuentra, enfrentarse a los miedos y al cansancio y a la desidia, y de cuya labor sobreviven tres seres estupendos que no merecen más agonías de las que ya tienen de por sí.

   ¿Quién soy yo? No lo sé. Alguien que se perdió años atrás; alguien cuya felicidad fue tan efímera que era irreal, basada en sueños y no en realidades, y cuyo futuro es tan oscuro que es incapaz de ver si quiera la vuelta del camino.

   Alguien derrotado que ya no sabe por dónde tirar. Y que se arroja al suelo de rodillas, incapaz de seguir, abandonando toda resistencia y todo anhelo y todo deseo de ser una persona mejor, o al menos diferente de la que ya es.