Pablo Robledo: ¡maravilloso!/ Pablo Robledo: So Nice!

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

Pablo Robledo es una de esas personas a las que sólo se puede querer: cariñoso, atento, educado y dueño de una sensibilidad extraordinaria de tan poco común, y sin embargo tan natural, que casi no es de este mundo. Es un artista del estilismo y aplica en su trabajo la misma elegancia que lo caracteriza y la misma belleza que lo engalana. Ha trabajado, y trabaja, para grandes eventos y firmas exclusivas; su conocimiento de la luz y la sombra, del color y del degradado se extiende a la vida, e ilumina cada aspecto de la existencia con su generosidad y su saber estar. Nada en él es pequeño ni nada carece de valor. Y su trabajo es fiel reflejo de su vida, y quizá no haya mejor adjetivo para describirlo que: ¡maravilloso!


So Nice, Wanda de Sah & Sergio Mendes.

Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.

more about «Pablo Robledo’s Work.«, posted with vodpod

Soledad/ Solitude.

El mar interior/ The sea inside

Falling in Love Again, Nina Simone.

The Comet, The Course, The Tail by J. Arenas

Los vídeos de Vodpod ya no están disponibles.
more about «Soledad/ Solitude«, posted with vodpod

¿Alguien más se siente así?/ Anyone else feel like this?

El mar interior/ The sea inside

Del blog BosGuy, esta entrada llena de sentido para mí. / From blog BosGuy, this entry is meaningful to me.

Coloring by Sergio Mazón.

Lacrimosa.

El mar interior/ The sea inside

Lacrimosa, Requiem, Mozart.

Me siento sucio cuando me miro. Rabia contenida, mortalidad que acecha y después nada.

****

No sé qué hacer contra la inercia. ni siquiera el volcán que ahora estalla en mi interior puede mover un centímetro de un cuerpo que se niega a cambiar o que cambia en la dirección que yo no deseo.

***

¿Qué hacer entonces? ¿Hacia quién suplicar una saida, un cambio?

****

Sólo hay silencio y soledad. Nadie acude, a nadie le importa.

***

Hay labores que escapan al alma. Causadas por ella a ella vuelven intactas, incpolutas, indescifrables y crueles.

****
Soy cruel, duro, inmisericorde conmingo mismo.

***

Y lloro. Lloro de rabia, de indefensión. De indecisión. De vacío.

****

Porque sólo hay vacío en un cuerpo que nos desagrada, que no es lo que soñamos. Que quizá nunca pueda llegar a ser.

***

Florecer antes de la decadencia. Decadencia que no tiene freno.

***

Afrodita se casó con Hefesto, un genio feo como el hambre. Y, a pesar de la inteligencia, la inmensa delicadeza de sus obras y la intensa belleza de su actos,  ella lo engañaba, lo flagelaba y lo adoraba al mismo tiempo.

***

Ni contigo ni sin ti.

***

El Minotauro devoraba a sus víctimas, perdidas en el laberinto de Midas. Sólo Teseo consiguió huir de él con su corazón entre las manos. Ariadna le tendió un hilo, un hilo de libertad. Pero sólo él se introdujo en ese mundo de intrigas y oscuridad y solead. Los aullidos de la criatura eran los de su propio miedo: Teseo sabía que debía matar a su propia imagen, un monstruo mitad hombre-mitad toro, para ser él por completo.

***

Imágenes. Vacío. Negación. Desespero.

***
¿Alguien puede amar a quien se desprecia a sí mismo?

***

Lágrimas, lágrimas, lágrimas.

***

Final. Requiem. Fin.

***

Lacrimosa.

A veces me siento así/ Sometimes I feel this way.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

Patito Feo/ Ugly Duckling.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

Supongo que es suerte lo que nos atrae a ciertas personas, determinados seres en un momento de la vida en el que es adecuado un encuentro, una intermitencia o un abandono. No es fácil discernir el por qué de las cosas o de los comportamientos en circunstancias puntuales; quizá en el fondo tanto análisis sea banal. El alma, nuestra alma, que le gusta el enraizamiento, la continuidad y la ruptura, el lío y el caos ordenado, nos impulsa en un momento hacia unas personas y nos arroja a ellas con una presciencia deslumbrante, pues sin saber cómo, acabamos en un lugar, en un ambiente y en un instante en el que encajamos perfectamente, como una llave en su cerradura.

He tenido esa suerte, entonces, o esa fortuna quizá, y la tengo en este mismo momento, en el que mi mundo se expande sin pretenderlo, hasta extremos para mí novedosos y deslumbrantes. En menos de un año he entrado en la vida de personas extraordinarias, que me dan más de lo que yo pudiese recibir de ellos nunca, y que me hacen enfrentarme a mis miedos y a mis condicionamientos, erróneos o no, de una forma constante.

En un buscador de Belleza, como en aquel buscador de la Verdad o la Bondad, encontrarla tan fácilmente luego de años de búsqueda infortunada, puede llegar a ser embriagador. Pero es algo más. Esas personas, maravillosas como todo ser vivo, son bellas porque reflejan su mundo interior, sus llanezas y profundidades, sin aparente miedo y con gran libertad; y son tan generosas, que no coartan ese vivo deseo de compartir que nace dentro de todos nosotros y que muchas veces ahogamos por costumbre, temor o simple abandono, y se expanden hasta alcanzar los márgenes del cielo y de la tierra que habitan.

Para alguien cuya propia belleza no es más que una sombra pasajera y huidiza, encontrarse de repente en medio de tantas personas hermosas, bellas de verdad, me ha obligado a preguntarme a mí mismo y a observarme a mí mismo, la razón de mis inseguridades o de mis miedos. Lo que de muchachos enfrentamos bien sea con un ataque frontal (a favor o en contra) o bien con un sibilino alejamiento, ahora, en la adultez, me llena de preguntas sin respuesta, porque carecen en sí mismas de sentido, y genera en mí respuestas más serenas de lo que hubiese creído posible, y una aceptación de mis defectos casi tan generosa como la bienvenida que todos esos seres me han brindado desde el primer instante en que nos conocimos.

Cada vez que los veo, aparte de lo que siento por ellos, lo que siento con ellos y conmigo mismo y con lo que me rodea, me llena de tanta paz, de tanta alegría, que sólo sonrisas y luz me llenan la boca y la mirada. A su lado me siento libre, libre de verdad, y esa libertad es casi total: mis sentimientos a flor de piel, mis miedos disueltos, mi comprensión y aceptación, mi integración dentro de un imposible… Y no hay nada gratuito en ese mundo, no hay nada fácil ni novedoso, pero es diferente, es único y es real…

Me siento el Patito Feo. Todos brillan en sus circunstancias, son todos tan atractivos, tan abiertos y generosos, son tan bellos, que mi bastedad aterriza en ese campo labrado dejando huellas desastrosas pero, eso sí, bastante únicas. Y aunque ellos nunca lo digan, yo lo sé, y no me molesta serlo, ni me estorba serlo, ni me aprisiona serlo, ni me llena de melancolía ni de tristeza. A su lado no suelo estar triste, porque ellos disuelven mis nieblas del alma con su sola hermosa presencia, con una sonrisa o un comentario jocoso. A su lado me siento tan completo, tan yo mismo y tan libre, que puedo permitirme crecer y madurar, y de hecho me permito ser lo más puramente yo mismo. Y, aunque sé que soy un Patito Feo, el saberlo, el aceptarlo, el mostrarme sin prejuicios, sin rupturas, siendo lo que soy y tal cual soy, hace que emerja en mí lo más puro de mi interior, y quizá hace que esa Belleza que todos llevamos dentro, se asome a cara descubierta y quede reflejada en mi sonrisa perpetua, en mi mirada que sé cansada y en mis ademanes enérgicos. Soy besucón, tocón, preguntón, escuchador, curioso, alegre mas taciturno y estoy en estado de perpetuo asombro, y creo que eso hace que ellos me vean con tan buenos ojos y que yo me haya aceptado ahora en mi adultez, dentro de la línea del continuo Perfeccionamiento, tal cual soy, y que lo muestre sin miedo y sin rabia contenida, liberado de esa nube de sentimientos densos que nos atrapa una vez empezamos a crecer siendo conscientes de lo que somos.

Sí: todo aparece en el momento adecuado. Ellos han llegado en ese instante, y me han brindado unas alas que aportan fuerza a un vuelo cada vez más seguro y más alto; vuelo que me ha ayudado, y de hecho me ayuda día a día, a ser lo que soy sin preocupaciones banales y sin miedos…

Puede que al fin, un día, gracias a esos seres que pueblan mi vida y la hacen tan afortunada, ese hermoso cisne que esconde el Patito Feo, emerja por fin en toda su belleza, y llene el mundo del mejor regalo que todos podemos darle: verdadera Libertad.

Mirarnos en el espejo/ Looking in a Mirror.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

para AU.

Me gustaría decirte que vales más de lo que crees. El valor de una persona se mide en el coraje con el que se enfrenta a la vida, en el grado de sus miedos, en la fuerza de su corazón y en el dramatismo con el que tiñe su propia vida.

Verte y sentirte, tan grande y tan tierno, con esa mirada abierta y esa sonrisa de ángel caído es para soñar. Tu lucha, que luchas sin fatiga, a veces derrumba fortalezas y desgasta, pero nunca ensombrece el sueño final, la salida única. Es necesario caer muchas veces para aprender a valorar lo duro que es estar de pie y lo difícil que es encontrar un centro de gravedad que nos ate a la tierra de la que formamos parte. Pero no te equivoques: ese centro, ese corazón que late es el tuyo por tu propia fuerza y no el de nadie más. Tienes a tu lado un apoyo insuperable, pero está en ti decidir seguir adelante y transformar una vida que late furiosa en tu interior, por ti y por nadie más, pues eres especial, único, intransferible, dramático y tierno, pero brillante como una estrella y nebuloso como un planeta lejano por siempre presente.

Verte, saberte, conocerte, sentirte, abrazarte, besarte y reírte es como mirarme en un espejo. Tus miedos, tus dudas, tu errada visión de ti mismo me devuelve un reflejo en el que me identifico y una imagen en la que me apoyo. No he conocido a una persona tan valiente como tú, tan sí mismo en su desesperación a veces y en su pasión ciega, ni que tenga tantas posibilidades de aprehender el secreto de vivir y de desarrollar ese sueño que soñamos todos de estar vivos.

No importan los detalles que salen a nuestro encuentro, tener razón o perderla; soñar es lo importante, vencer los temores y saber que en nosotros mismos late un corazón de héroe, vive un fuego indomable que se inflama por el amor y que se basa en la fuerza íntima, la sonrisa eterna y el ansia de dar. Tu generosidad es un río indomable; tus miedos, simples recodos de un camino que terminarás por bordear con el acento correcto, los mapas adecuados.

Eres un hombre que ama, que es amado, que es comprendido y aceptado, y que descubre que nada es perfecto porque, en el fondo, quizá todo ya lo sea en realidad. Y eso es el primer paso para la aventura de vivir no sólo un amor hacia el Otro, sino el amor hacia nosotros mismos, aventura que nos aterra y nos paraliza, pero que nos garantiza el mayor de los tesoros, el único e intransferible: ser verdaderos dueños de un corazón que ama y la libertad, la verdadera libertad, de amar y ser amados.

Eres dueño de múltiples talentos, y del Tiempo, bello ángel del tiempo que todo lo puede. Y aunque no lo sepas o no lo creas posible, dentro de ti late ese corazón indomable, se halla esa fuerza de héroe y esa eterna duda que nos impulsa a llegar al final. Y ese final es el propio camino de cambio, de evolución, de despegue y de vida.

Te busco en el espejo de mi vida y me emociona ver cómo poco a poco despliegas tus alas de plata, bates el viento y te elevas buscando con inseguro paso ese hombre que, lo sabes bien, está dentro, dentro, muy dentro de ti, y que es aún algo pequeñito, pero que es tan tú como ese reflejo hermoso que te devuelve el espejo cada mañana y en el cual que me inspiro diariamente para seguir adelante.

Eres amado y eres juzgado y eres esperado y eres admirado y eres apreciado y eres criticado y eres mimado y soportado y eres miedoso y callado y hablador y caído y levantado y hombre y niño. Pero por sobre todas las cosas, eres un hombre que se alza al cielo, con vuelo rasante pero seguro, hacia la eternidad.

No tienes por qué sentir miedo porque lo eres todo; no tienes por qué encerrar al mundo en una caja de arena: es vasto como el océano, líquido y plástico, y lleno de tiempo y amor. Y eso es algo que siempre tendrás a raudales en esas manos firmes y en esa sonrisa de ángel. Oigo el batir de esas alas de plata…

Me miro en el espejo de tu vida y me lleno de fortaleza y de una incandescente valentía que no es de este mundo. Tú, en el fondo, no eres de este mundo…., porque eres un hombre, un hombre real.