Contigo/ With You.

El día a día/ The days we're living, Música/ Music

  2f19c43c961911e2bcaf22000a1fbcb3_7 Contigo el mundo se detiene un instante y sale despedido. Como mi corazón.

   La vida comienza día a día, partiendo de cero y creándolo todo de nuevo.

   Contigo me enfrentaría a todo. No habría presea que se escapara ni premio que no consiguiera porque tu abrazo me esperaría al final de cada jornada y eso es el mejor trofeo de esta vida. Tu aliento y tus brazos.

   Cada vez que me ves, el cielo se abre y caen las estrellas llenas a nuestros pies. Y cojo una entre las manos y te la ofrezco como si fuese mi corazón, y te la comes a bocados como haces con mis labios abiertos por ti.

   Contigo el día se funde con la noche y se confunden las horas, que no saben qué hacer en el reloj. Y el calendario cuenta al revés, de suerte que cada hora es un nuevo encuentro y cada instante ese momento en el que nos miramos a los ojos y supimos que seríamos para siempre uno.

   Tú y yo.

   Contigo no hay aburrimiento posible. Esa boca llena de risa y esos brazos de pasión. Me gusta que tus piernas me sujeten fuerte y me impidan moverme, salvo acercarme a tu rostro y dejar en él, como si tal cosa, miles de besos aparcados en el deseo enorme que me posee cada vez que estoy en tu compañía.

   Tu dulzura, tu solo placer. Todo hace de mí un corazón cálido y un suspiro que espera y un ser entregado a la compañía, alejado de cualquier soledad.

   Contigo no hay pasado que pese. El dolor (¿qué dolor?) está olvidado en el patio de atrás. Tú traes a mi vida un placer arrebatador y una caricia tibia y una voz dulce y un día claro y una noche a pleno pulmón.

   Contigo el mundo es siempre nuevo. Y el amor, un invento maravilloso, que se renueva constantemente en tu corazón y el mío.

   Contigo hay universo y ese universo es la felicidad.

(Si es) Lo que debe ser/ If It’s Meant To Be.

El mar interior/ The sea inside, Música/ Music

   c397042c9bc711e29caa22000a1f96f6_7Creo que nos sorprendió a los dos.

   Sí, en medio del lío del día a día no supimos darnos cuenta o quizá no podíamos ver que lo nuestro llegaba a su fin.

   Suena profundo. Suena importante. Y definitivo.

   Si es lo que debe ser, no me opongo. Ya no.

   Luchamos por lo nuestro. Doy fe. Tú a tu estilo. Yo a mi modo. Así como nos encontrábamos en el lecho nos veíamos en la vida: a trompicones y con ganas y a veces hasta con hastío e incluso por comodidad. Pero hasta lo cotidiano cansa.

   No te culpo de nada. ¿Hay a quién culpar? Una vez cae la noche estamos espalda con espalda, nos tocamos aquí y allá y ni siquiera somos lo bastante educados como para decirnos dos palabras, despedirnos con la caída de los párpados o saludarnos con la llegada del alba.

   A veces me detengo para pensar en ti. Y sonrío. Porque mira que hay cosas pequeñas que celebrar. Y alguna más callada que prefiero obviar, pues el dolor sería casi tan grande como la melancolía. Y de ésas tenemos demasiado.

   Y sin embargo te sigo queriendo. A mi manera, ya ves. En medio del fin, puedo decírtelo sin que se me caiga el corazón de la boca. Si es lo que debe ser, este adiós nunca será un hasta luego. No por ahora.

   Te quiero. Y cada sílaba de tu voz y cada centímetro de tu piel y cada uno de tus actos me hablan de lo que tuvimos y se apagó, de lo que vivimos y murió.

   Hoy, si es lo que debe ser, prefiero ser yo quien diga adiós. Hasta otra. Hasta siempre. Si es lo que debe ser, la vida nos ha traído hasta aquí, nos ha vomitado por separado tal como empezamos, pero cargados de recuerdos, gordos de un tiempo que ya ha quedado atrás.

   Lo que debe ser será, amor. Lo que debe ser, será, amor.

   Amor.

   Amor que un día fue. Y que ya no más es. Ni será.

   Adiós.

La sonrisa plácida/ The Quiet Smile.

El día a día/ The days we're living, Libros que he leído/ Books I have read, Literatura/Literature

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   José Luis Sampedro, autor de uno de los relatos más tiernos y lúcidos del S. XX en español, además de intelectual de alto vuelo y multifacético ser humano, nos ha dejado en estos días.

   Pocos libros he leído, escrito por españoles, que estén tan llenos de poesía y de veracidad, de ternura sin pedantería ni dulzura sin mampostería como La sonrisa etrusca. Quizá Mujer de rojo sobre fondo gris de Miguel Delibes se le acerque en belleza, sencillez, enorme profundidad, amor y ternura sin renunciar jamás a la veracidad, al peso de las cosas humanas.

   In memoriam.

Hasta pronto, Violetera.

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living

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Amar es…/ Love is…

El día a día/ The days we're living

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Pensar en ti. Tenerte en la mente hora tras hora. En el sueño. Y en los labios.

***

Amar es empeñarse. Porque el amor es neuronal. Nace de una ilusión y crece por una determinación.

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Amar es todo corazón. Y es ahogo de emociones, todas maravillosas y algunas oscuras.

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Desnudarse. Quedarse sólo con la piel para sentir.

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Es una cura de humildad.

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Amar es difícil. Querer es demasiado sencillo. Se queda en la superficie. Y amar es profundo. Nos lleva a la renuncia total y a la entrega absoluta.

***

Amar es decirlo con cada gesto, ansiarlo y compartirlo. Una sonrisa pegada a la boca y unos ojos llenos de alegría.

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Y lágrimas.

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Amar es presencia. Hasta la ausencia se llena de amor.

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Amar es roce. Y olor.

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Todo es una revolución. Nada queda como antes. Todo es distinto. No hay reglas, salvo la libertad. Y el revolcón de sensaciones.

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Amar es como el mar. Y como volar. Plumas y sueños, todo alrededor.

***

Me gusta perderme en tu mar inmenso y en tu playa saciarme de la luz que escapa de tu mirada. Y beber de tus labios y yacer, callados, juntos y en silencio.

***

Eres tú.

70 años/ 70th Anniversary.

Arte/ Art, Libros que he leído/ Books I have read, Los días idos/ The days gone

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Sigues siendo tú/ You’re Still You.

El día a día/ The days we're living

b8da14b099e811e2af9822000a1f9331_7 Sigue siendo tú.

Desde el día que te fuiste sin decir adiós, esa tarde de tormenta boba. Hasta hoy, que te veo y se me deshace le corazón en la boca.

Parecía imposible, lo sé. Después del orgullo herido, de las razones que desconocemos, de todo el embrollo del corazón humano, ese hechizo que nace de tu pecho sigue envolviéndome, sigue haciéndome sentir.

Tu mirada que me dice tantas cosas que tu boca me niega, todos esos besos que podrías darme, todos los abrazos que una vez se tejieron entre los dos y que ahora parecen disueltos en una intención no dicha y en el temblor de mis brazos.

Ahora sé que siempre seguiré siendo tuyo y que tú sigues siendo lo que fuiste: el centro de mi universo, el motor que pone en marcha mi corazón. Quise luchar contra tu recuerdo; quise olvidarte. Pero no he podido. Porque sigues siendo tú, aquel que me quiso y me dejó, y ése que ha vuelto para poder quedarse entre mi espalda.

Si tan solo me hubieras dicho adiós. Si tan sólo me dijeses cuáles eran tus intenciones, no habría albergado en mi corazón todos los reproches, todas las duda y la esperanza pura del amor.

Nada es más doloroso que la espera estéril.

Porque sigues siendo tú y nos pertenecemos. En la cercanía de una intención, en la lejanía de los cuerpos.

Y sé que nunca más podrá ser. Y de que quizá tú también sientas lo mismo.

Pero hay niños por medio y una promesa que debes renovar cada año… Aunque mi energía eres tú, a pesar de que mi vida y el aire que respiro provenga de ti… Nada hay que hacer.

Tienes tu vida completa lejos de mí, y quizá seas hasta feliz…

Pero cierro los ojos y aún te dibujo hermoso y delicado, y sostenido y fuerte…

Tú eres tú, lo mejor de mi vida, lo más bello y con sentido en este sinsentido del día a día

Sigues sendo tú. Por más que luche para olvidarte. Por más que, lejanos, nos veamos.

Sigues siendo tú, mi hombre y mi sueño.