Ahora/ Now.

   La niebla cae lentamente. Suaviza un atardecer de rosa y oro. En la ventana, restos de lluvia de días atrás.

   Dentro hay silencio. La televisión emite imágenes sin sonido. Mudez que queda rota por la caricia suave de una mano sobre la otra. El frufrú de la seda contra los cuerpos y el cálido abrazo de una manta de lana que nos cubre a medias.

   Miro por la ventana sucia y veo el horizonte velado y lleno de colores encendidos. El invierno anuncia la primavera, como el amor que nace entre los dos. Y una estrella lejana parece que brilla para ti y para mí.

   Siento el aliento breve con cierto sabor a café. Un cosquilleo sube por mis brazos rodeados por tus brazos. Tus dedos tamborilean una melodía sobre mi piel. Y siento que me estremezco.

   El amor ha llegado para quedarse ahora. Ahora que estamos juntos y todo parece perfecto, suspendido en un instante de plata y oro, entre el silencio de las palabras y la algarabía de nuestras manos.

   Dejo de ver por la ventana, puesto que el atardecer está encerrado en tu mirada. Que parece serena y teñida de azul y rosa, llena de promesas y de pasión y de paz posterior y de nada.

   Me gusta que no me prometas nada. Que de ti sólo emerjan tactos, caricias y ganas.

   Acerco mi cara a tu rostro. Siento el cosquilleo del vaho de tus labios, que se despliegan como un mapamundi de maravillas.

   Y sonríes.

   Sonríes.

   Y el mundo se detiene. Ahora.

Juan Ramón Villanueva

Un aspirante-a-todo-lo-que-sea, que vive en Santiago de Compostela; dedicado a vivir demasiado en su cabeza; con grandes amigos con los que compartir todo los aspectos de la vida, y que empieza a necesitar expandirse más allá de sus propio límites geográficos. Aspiring-to-everything-that-it-is, living in Santiago de Compostela; dedicated to live too much in his head; with great friends with which to share all aspects of life, and that begins to need to expand beyond his own geographic limits.

2 comments

  • que bonita definición de una tarde romántica con tu pareja, se nota la sensibilidad de tus dedos sobre las teclas,la pena es que el amor algunas veces es tan fugaz como un rayo de sol en invierno. saludos

    • Sin duda. Los momentos de más sencillez son los más difíciles de narrar y de olvidar.

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