Gracias un año más/ Thank you once more.

   Hace dos años empecé este blog. Me han preguntado muchas veces la razón de su título y quizá nació de mi propia necesidad de hallar una cura a ciertos estados internos, demasiados desgarrados para hacerlo en la sola intimidad, y cierta ansia por expresar en voz alta aquello que me parece adecuado para intentar acallar el murmullo del ruido, el acoso de los gritos del día a día que tanto nos influye y que termina alienándonos; crear un espacio de paz, mas no de inamovilidad, y una vía de canalizar parte de ese regalo de creatividad que todos tenemos y al que le prestamos (yo, el primero) my poca atención, poco desarrollo.

   He tenido la suerte de ser leído, de ser comentado y de encontrarme con personas estupendas que han pasado alguna vez por estas líneas que fluyen espontáneas y con sentidos ocultos, sobre todo para mí. Este blog tan pequeñito, que apenas cambia o que cambia imperceptiblemente, con esa sutileza que tiene la vida, de suerte que la imagen del espejo nos sorprende un día no siendo aquello que nuestros recuerdos aún atesoran, agradece a esas sis mil y tantas visitas que recibe cada mes, y que sobrepasan las expectativas (si hubo algunas) que este autor atesoraba en el momento en que exclamó un saludo al mundo de la red.

   Agradezco a todos y cada uno de esos ojos que se han posado en sus entradas; la imaginación que ha llevado a escribir relatos cortos que jamás imaginé ser capaz de hacer; y ese permiso, que empieza siempre en nosotros mismos, de desvestirnos paulatinamente, asombrándonos del brillo de la piel, de la suavidad de una mejilla, de la caída sensible de una mirada, hasta quedarnos desnudos de sentimientos y, quizá en ese esfuerzo, más vestidos de alma.

   Ignoro hacia dónde va y porqué ha tomado los caminos que ha escogido este blog. Pero seguirá aquí todo el tiempo que le haga falta a sus lectores, y al autor guiado por los espíritus y sus fantasmas, hasta alcanzar ese estado fluido de sanación, que no libre de trabajos; ese momento único de verdadera libertad, que es desatar ataduras, y que he dado en llamar Tiempo de Curar.

   Dos años después, siendo el que era y siendo una persona tan distinta, desde el asombro y el cariño, repito, una y otra vez: Gracias. Gracias por estar ahí. Y gracias por leer. Y seguir.

Juan Ramón Villanueva

Un aspirante-a-todo-lo-que-sea, que vive en Santiago de Compostela; dedicado a vivir demasiado en su cabeza; con grandes amigos con los que compartir todo los aspectos de la vida, y que empieza a necesitar expandirse más allá de sus propio límites geográficos. Aspiring-to-everything-that-it-is, living in Santiago de Compostela; dedicated to live too much in his head; with great friends with which to share all aspects of life, and that begins to need to expand beyond his own geographic limits.

3 comments

  • Gracias a TI… y a tus palabras que acarician mis sentimientos, y a tus historias que me hacen soñar y sentir,de nuevo…Gracias al amigo y al “amante” que ,cada noche,me envuelve con el placer de su lectura y acaricia mi corazón mientras sueño…GRACIAS por tanto y tan bueno.

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