El pase de diapositivas requiere JavaScript.
The Piano Guys: ¡Maravillosos!/ The Piano Guys: Marvelous!
Arte/ Art, Música/ MusicTal como éramos/ The Way We Were.
Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, Música/ MusicRespóndeme, amor/ Answer me, my love.
El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Los días idos/ The days gone, Música/ Music
Los días han ido cayendo. Uno detrás de otro. Como quien no quiere la cosa.
Y ya van dos meses.
Silencio.
Sesenta días de silencio. Ocho semanas de vacío.
No estás en mi cama, no estás en mi casa. En todo a mi alrededor hay un hueco que grita tu nombre, que busca tu esencia, que intenta atrapar tu recuerdo. Porque hasta la memoria se olvida cuando no estás.
Tanto tiempo sin saber de ti. Antes que lo sabía todo: vivías aquí, dormías aquí, respirabas aquí. El sabor de tu piel, el sonido de tu pelo, el suave ronquido de tu sueño. Todo. Y ahora nada. Ni un saludo, ni una llamada.
Tenías dudas. O problemas. Conmigo. Sin mí. O contigo, o por ti.
Yo no.
Y te pregunté porqué temías, qué hacía tu inseguridad en el ancla de nuestro lecho; cómo tomabas por pasajero el río de mis besos y que te sujetara la mano al dormir y que te escuchara hasta el alba sin sopor ni incomodidad. Y no supiste contestarme, salvo yéndote. Y la pregunta quedó aquí, en el aire, en el espacio vacío que dejaste.
Respóndeme, amor. No más silencio. Que hasta los hiatos son más breves; que toda distancia aniquila el misterio, y el amor sin amor muere.
Y aunque no quiero morir desfallezco por tu ausencia. Y mi esperanza se marchita con tu silencio.
Dos meses ya. Los días han ido cayendo uno de tras del otro. Y sigo aquí, solo.
Respóndeme, amor, para dejarlo todo atrás: este paréntesis ingrávido, este amor que sueña o un corazón roto.
El mío por ti, amor. El mío, amor, sin ti, y con tu silencio.
¿Me seguirás queriendo mañana?/ Will You Still Love Me Tomorrow?
Arte/ Art, Música/ MusicAndré Riu: música personal/ André Riu: Unique Music.
Arte/ Art, Música/ MusicSantiago Alonso: entre latidos y corazonadas/ Santiago Alonso: heartbeats and poems.
Arte/ Art, Libros que he leído/ Books I have read, Literatura/Literature
Descifrando latidos es el último poemario publicado hasta ahora por Santiago Alonso. Un hombre que aúna atractivo con una mente alerta, en constante actividad creativa (actor, director de teatro y poeta, activista social e ingeniero informático) y un alma transparente, que fluye a través de sus dedos y puebla de sentimientos, sentidos, color y realidad cada uno de los poemas que engalanan este libro.
Descifrando latidos es un poemario. Por sus páginas planea todo lo que el autor, el poeta, quiere transmitirnos: su ideario de vida, sus sentimientos a flor de piel, las lecciones vitales que aprendemos, los olvidos y los dolores, con especial delicadeza y cierto sentido trascendente, que los hace únicos e imperecederos. Consta de dos partes que bien pudieran ser publicadas separadamente: Latidos, en el que vierte la sabiduría aprendida en las calles de ida y vuelta de la vida, y Corazonadas, donde se hallan los poemas en los que se retrata con gran sensibilidad y economía de lenguaje.
Santiago Alonso tiene ritmo, una rima musical que yo creía perdida en las modernidades del tiempo ido y que es un placer encontrar de nuevo; es incisivo y cariñoso, profundo y sin embargo volátil; sensual; retrata los sentimientos con sentidos y consigue trascender, en versos a veces extáticos y videntes, la mera carcasa humana: toda experiencia vital es una lección única que no nos exime del error, pero que nos hace más grandes en la fragilidad, más nosotros mismos en cada latido del corazón.
Lo que hay en Descifrando latidos es un corazón que late, al que no le importa equivocarse ni desnudarse. Está lleno de una voz aterciopelada, segura y profunda, que nos habla a veces en susurros, y que nos regala la libertad: de amar, de ser amado; de olvidar y ser olvidado; de vencer nuestros miedos y seguir adelante; de abandonar el pasado y abrazar el presente, y que nos invita a vivir siempre y por encima de todo, por nosotros y con nosotros mismos, con el amor como santo y seña, bandera frágil pero única ondeando en el océano de la realidad.
Y me ha recordado lo importante que ha sido siempre la poesía en mi vida. Y que tenía algo abandonada. Sus versos claros, su musicalidad de seda y de caricia y su desnudez sin vergüenza: soplo de aire fresco en la cotidianidad que nos rodea, y en la que olvidamos, muchas veces, la belleza que se esconde en cada latido y la bondad que guía a cada corazonada.




