Un mundo borroso/ A blurry world.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

  Dudo. De todo. De mí.Monasterio de Lestrove, Padrón, Santiago de Compostela (España)

   A veces no sé quién soy. A veces me parece que lo ignoro siempre.   

   Dudo de mí. De lo que soy, de quién soy. De lo que hago, de cómo lo hago y de la razón.   

   La muerte acaricia mis manos como la vida se escapa por entre mis dedos. La decisión de intentar esto o aquello; de proseguir, de detener la marcha; de encontrar nuevas salidas si las hay; de aceptar los hechos, y que esos hechos sean comprensibles, aprehensibles y lo menos dañinos posibles, no es fácil. Y lo peor: ignoro los mecanismos internos que me impulsan a establecer esos lazos, esas decisiones, esas ráfagas de conciencia borrosa.   

   Vivo en un mundo de incertidumbre, donde en cualquier momento una decisión errada me llevará al abismo y una maniobra acertada me arrojará al vacío. Y me gustaría saber si sólo a mí le ocurre este vagar por un mundo en sombras.   

   Dudo de mí. Constantemente. Y no puedo permitirlo. Pero lo hago. Porque no puedo engañarme a mí mismo.   

   Intento decirme que todos los actos acarrean consecuencias y que, al fin y a la postre, una vez hecho todo lo humanamente posible, el destino hace su entrada y juega a los dados de la vida. Aunque a veces ese juego nos haga sufrir, nos plantee un sin fin de problemas, o guarde para nosotros una sorpresa inesperada.    

   Soy miope. De mi propia vida. Y no hay lentes divergentes que consigan enfocar con claridad hacia dónde voy. Me aterra ser un buen ejemplo de física cuántica.   

   Sin embargo aquí sigo. Un día y otro más. Tomando decisiones que afectan a mi vida y a la de muchos otros: subordinados, amigos, compañeros en el viaje entre la vida y la muerte. Cada paso es definitivo, como una ruleta rusa que no tiene fin. Y con cada paso, con cada decisión, el entramado borroso de mis conexiones cerebrales, esa red aúrica, ancestral, espectral e inmaterial que gobierna mi cabeza, mueve los hilos de mis decisiones como parece tensar las cuerdas de mi vida. Y es esa incapacidad para discernir mi capacidad de decisión es lo que me angustia muchas veces; pues parece que no le ocurre a los demás, o los demás se callan, que viene a ser lo mismo.

   Ser diferente ya es una carga; serlo hasta en la ciencia es casi un error. En un mundo que basa su existencia en al repetición exacta de un mismo resultado bajo las mismas condiciones en cualquier momento en el que se produzca; que intenta gobernar la ingobernabilidad del cuerpo unido al alma con protocolos, con decisiones sopesadas de antemano y que, por fuerza, todos debemos saber y manejar; llegar a ser consciente de la propia ignorancia, o de la incapacidad para adaptarse a las reglas del juego, es si no paralizante, al menos desolador. Y enfrentarse con ello día tras día no puede garantizar otra cosa sino ansiedad, cansancio y una aguda locura, por lo demás transitoria y fugaz.   

   No es fácil vivir en un mundo borroso. No es fácil intentar explicar a unos ojos ciegos o a unos oídos sordos que algo en nuestro interior, una conexión desconocida, una ruta ignota pero veraz, toma las decisiones, susurra las soluciones, establece los contactos, previsualiza los errores, adivina el futuro, arroja las acciones y sopesa las consecuencias de cada acto, de cada caso a atender. Porque el ciego no quiere ver ni el sordo quiere oír, y lo informe, lo inmaterial no puede medirse, evaluarse ni pesarse. Por lo que acabo vagando, como Israel durante cuarenta años, por un desierto desalmado y sin compañía.   

   Por eso necesito salir al balcón de mi corazón para refrescar las inmensas dudas que interrumpen esas autopistas informes. Por eso cuando yerro, son de mis dudas las responsabilidades. Cuando intento imitar al resto de los mortales, cavo mi propia tumba, cometo errores y me siento desconectado, vacío, agotado e incapaz. Por eso, y a pesar de las desgracias a las que nos enfrentamos día tras día, hay momentos en los que debemos parar, disfrutar del paisaje de nuestro interior, y confiar. Ir a tientas en un mundo borroso. Y con fe.

   Aunque eso nos haga distintos del resto para siempre.

 

   Monasterio de Lestrove, entrada principal. Padrón, Santiago de Compostela (España)I doubt. Doubt about myself every single day: whom I am, what I do and how I do it.

   Every single day death caress my hand as well as life and I do not know, I-don’t-know what mechanisms make me act the way I do, think the way I do and fail the way I do.

   I live on an uncertainty world, in which at any moment, a bad decision, a correct decision, has its own possibilities and its own consequences, and  all of them lying in me, coming from me and go beyond me to the others: co-workers, patients and friends.

   I do not know which rules rule my inner world. I’m living in a blurry world and it reflects into my life, into my work life, and affects my own vision about my work and about myself.

   I am different. I know. And it’s hard. It’s difficult trying to explain the unspected ways my thoughts emerge into the surface of my mind with the most correct way, or the most pleasant way to achieve a resolution, a way out of a problem. It’s hard to explain in a scientific language what it has no form, no structure of thinking, no way of draw into the material world.

   And, when I doubt about my inmaterial capacity, I lack, I fail and I make mistakes. And I do hate make mistakes. But they’re the best way to learn, to comprehend the real connections between life and death and to make me realized the great gift I have inside me, no matter the fact that it makes me so different from the rest, so unexpected unique, but, in a real way, so normal, so human, so real.

   I failed today. I doubted today. I made mistakes today. I tried to pretend to be a different kind of man. So I failed. And I made mistakes. And death took life again. And, even if I know for sure that those mistakes didn’t have a scientific connection between the fact of death over life, I know in my own self that my doubts made me took the reasonable but wrong decisions of mimic others and silenced my true spirit of action, my inner blurry connections with myself.

   I am not always right. Sure I am not. But as well as I keep facing the balcony of my inner self, I know for sure that I’d give the best of me, even in the most tired moments of consumption, of lack of sleep, of deepest dark doubts. As long as I keep my connection with the blurry world that reigns me, I’d be allowed to do the best I can for anyone, and more so, for me either.

   Even if that decision marks my difference with everybody, even if it makes me carry a scarlet letter on my chest… Because that is life after all.

A veces me siento así/ Sometimes I feel this way

El mar interior/ The sea inside

Qué camino tomar…  

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Which is the correct path…

El amor en los tiempos del cólera/ Love in the times of cholera

Arte/ Art, Libros que he leído/ Books I have read, Literatura/Literature, Los días idos/ The days gone

   lib_amortcolera_ggmYo tenía quince años cuando El amor en los tiempos del cólera fue publicado por primera vez. Y esta imagen era la de la edición de bolsillo que, gracias a mi cumpleaños, pude comprar.

  AGG50005000 Gabriel García Márquez era ya toda una estrella; era ya Premio Nobel de Literatura. El Realismo Mágico, maravillosa forma de contar historias cotidianas, nacido en Latinoamérica con esa frondosidad, esa riqueza de lenguaje y ese colorido que sólo la selva, Los Andes, y la fuerza batiente del mar pueden dar, sembraba alegrías a los lectores, y ganaba adeptos gracias a a su prosa, a su barroquismo y su forma de explicar la vida.

   Decir que lo devoré y me devoró sería lo mismo; quince años llenos de sueños, enamorado del lenguaje como del propio amor; enloquecido por ese personaje que soporta años de espera comiendo flores como come el amor, y una mujer entera que descubre, en su propia espera, el propio sentido de su ser, su centro y, finalmente, la verdadera felicidad.

   Mucho se ha dicho de esta belleza de libro, para mí una obra maestra. Lo que yo pudiera añadir sería un grano de arena perdida en un médano, una gota de mar diluida en un océano insomne. Pero cierro los ojos, y la brisa marina de la playa, el sabor de la sal en mis labios, el sonido de las hojas al ser pasadas con las yemas de los dedos y el placer insustituible de alcanzar la fantasía entre sus tapas… Y mis quince años…

 

    el-amor-en-los-tiempos-del-colera-cartelLove in the Times of Cholera was in my hands in this edition of Editorial Oveja Negra. It was the first edition of the book and I was fifteen years old when it came out and it fell into my hands. And in my heart.

   Gabriel García Márquez, its author, was already a celebrity. He was already won the Nobel Prize and I studied his work in High School very carefully. The foundation of his writtings, Magic Realism, was born in Latin America with such power, such frondosity, so high spirit that, at that time, it was very difficult to be resisted to it.

   I devoured it, and it devoured me with the same passion. I loved it since the beguining. Lying in front of the Caribbean Sea, feeling the gentle breeze of the ocean comes through me, the silver moon sailing the eternal horizon… And this pure story of long lasting love between a man that never give up and a woman that understands, through her own life, that real love exists and it can be found in very different facets.

   I just think about this book and I have to smile; to smile to my remembrances, and my feelings at that age; feelings that still remain in me after all these years, like the love story that fills it pages.

   It is a masterpiece, a work of art. And I feel so blessed to be touched by it.

Soledad/ Solitude.

El mar interior/ The sea inside

   Rúa Travesa de Salomé, Santiago de Compostela, EspañaCuando camino por la calle callada, carcomida por la historia de los días pasados, por el devenir del ahora sin fin, oigo el eco de mis pensamientos como ecos en la sombra reverberando en cada esquina de mi ser, vociferando lamentos, alertando de peligros, disfrutando de placeres muertos y llorando eventos fantasmas que nunca debieron ocurrir.

 

Estar solo es estar en compañía de la nada.

 

La nada: un hueco en el que cabe todo. Todo, un útero que da a luz al vacío. Vacío, un torbellino hueco tapizado de nada. Nada: soledad sonora; hueca falacia. Nada: nada.

 

Cuando los días pasan uno tras otro, cuando de los demás sólo alcanzamos a recibir lejanas melodías, la soledad se erige ante nuestros pies como única salida.

 

Es un estado de ser. Un estado que se escoge, como estar en compañía, casarse, dormirse o callarse.

 

Nunca he estado más callado y con menos ganas de compartir mi vida. Aún dudo de querer que se lea esto.

 

No hay nada más. Pero lo hay todo.

 

La soledad y el vacío; la totalidad y la compañía. No estar solo estando en compañía; alejarse para siempre y siempre retornar. En el fondo todo, y todos, somos marea de la mar.

Rúas, Santiago de Compostela, España

 

Solitude: a state of mind, a state of counsciousness, a state of nothing.

 

Nothing: an universe full of zillions of lone stars, which light losts itself in the interlude of its own existence.

 

Emptiness. Silence. Echoes. Remembrances. Forgiveness.

 

Alone. In the dark. In the sun. In an empty street. As my heart. Icy. Cold. Warm. Empty. Alone.

 

I’m through with silence. I’m through with noise and human forgetful. I’m through with idle hours. I’m through with solitude.

 

But I am solitude. I am alone.

Y sin embargo/ Nevertheless

Música/ Music

Esta canción, que Joaquín Sabina canta en vivo con Olga Román, mezcla dos canciones en realidad: una copla (cantada por Olga Román) y una canción del propio Sabina.

Como compositor, Joaquín Sabina siempre ha sido un poco canalla; quizá con un punto machista, pero con una poesía tan del día día que la hace tierna, muy a su pesar, o quizá a sabiendas.

Esta canción de amor entre una pareja ya establecida revela los avatares del tiempo, los interludios del amor, y sin embargo nos seduce por su pureza, por su música, y su poesía.

This song, played by Olga Román and Joaquín Sabina is a mixture of two songs. One (sings by her) belongs to Spain genre called Copla. The other one, sings by the composer: Joaquín Sabina. Its lyrics are a reflection of a timess love, with a little macho thing, but its pure poetry trascends and makes us think. That’s the true goal of Art: reached in our emotions and bring into the surface the wide range of feelings to let them be with total freedom

Nueva Vieja Conciencia/ New Old Consciousness

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Libros que he leído/ Books I have read

   Eckhart Tolle es una de esas personas transparentes, un fenómeno comunicacional, vibrante, sereno, políglota y aunador, recuperador de las diversas fuentes de la fe, la religiosidad y de la vida, que ha sabido mezclar, separando el grano de la paja, lo más profundo de las diversas religiones humanas y explorar la libertad, la verdadera libertad integradora del ser humano. No es un gurú, un avatar, un iluminado: es una persona sin igual porque es un ser humano que intenta ser completo; que no deniega, no separa, sino que alinea, une, aglutina, acepta y libera. Es uno de los ejemplos de cómo ser en el presente, en el siglo XXI. Un nuevo puente que invita a la transformación, al desarrollo y a la libertad.

   Eckhart Tolle tiene en común lo que los grandes filósofos han hilvanado a lo largo de la historia del hombre. Mientras que El Poder del Ahora tiende a ser más un libro de los llamados de autoayuda, una transcripción literaria de sus charlas, La Nueva Tierra es la presentación literaria, y por ende llena de vida, de su visión optimista y nunca sencilla de la nueva vida. tpon-cover

   Tiene puntos en común con grandes hombres y grandes religiosos; desde Viktor Frankl hasta Paulo Coelho, todas las influencias humanas podemos encontrarlas en sus líneas. Y su lectura y su voz transmiten tanta paz, que leerle u oírle termina llenando de alegría y de esperanza. Es un hombre cercano a Dios y, por lo tanto, muy cercano a los seres humanos.

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   Eckart Tolle is a great man. Profound, tender, direct and enlightened. He’s a philosopher, a visionary, and lives his life with Freedom and Joy.

   He does not sell a quick way to achieve the inner peace, the completeness of being; at all. He shows, like an open book, like a beautiful piece of Art, whose Human Time, Hystory and Art are constantly teaching us along centuries. In times in which we’re living more and more isolated, more and more pressured by our own way of living, those simply words, those profound words, those never easy words are pure wisdom, are pure silent, are pure peace.

   We have so many ways to achieve ourselves. So many. He gives us one of them, a rainbow of bridges that cross over the human river, and he, as well as  one wonderful and unique human beign taught us once, invites us to cross those bridges enjoying the walk, but never lay stuck in them forgetting the Now.

   That is wisdom, simply and pure. And joy.

Pietà

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

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