Una historia de amor/ A love story.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside, Lo que he visto/ What I've seen

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Tan simple como eso/ As simple as that.

El día a día/ The days we're living

As simple as that. Michael Feinstein.

ece65b3622f211e390a322000a9f1438_7 Este es mi sitio. Porque es el tuyo.

No me importa dónde estar, mientras estemos juntos.

No me importa saberte lejos, mientras vuelvas a mí.

No me importa estar lejos si tú estás aquí.

Somos un hogar pequeño; somos un hogar nuestro. Tan simple como eso.

Lleno de abrazos me ves besarte. Y yo cierro los ojos porque te imagino mejor, labios y pieles en ese encuentro delicado entre dos, que siempre termina en un furor de sábanas y risas.

Te pertenezco, tan simple como eso. Porque te amo. Tan maravilloso como todo esto.

Y ahora despiertas. Juro que he intentado no hacer ruido. El domingo se cuela por las cortinas transparentes. Qué bello el otoño en tu mirada. Y se me hincha el corazón llenándome de sangre la cara. Me tocas y se me revuelve el pecho. Y me sonríes, acunando mi alma.

Todo es así junto a ti. Tan simple como eso. Porque nos amamos.

Buenos días…

¡Qué felicidad!

Coming Out Day.

Arte/ Art, El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

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No sé si debería existir un día como éste. No debería ser una obligación, ni un motivo de orgullo y mucho menos de vergüenza. No debería existir, como tampoco el día del Niño, de la Mujer o de la Tierra.

   Pero conmemoraciones como ésta sirven para recordarnos que NO somos iguales, que NO somos tratados todos con equidad, que hay muchas diferencias entre los mundos y en nuestros propios mundos, y que NUNCA debemos olvidar que NO somos diferentes y que todos vivimos, soñamos, mentimos, olvidamos y amamos por igual.

   Bridegroom es una historia de amor truncada, y sin embargo una historia de amor que aún florece, tocando el corazón de aquellos que la conocen.

   No hay géneros sólo sentimientos; no hay nada más que corazón. Esas son las historias que me interesan, aquellas que tocan mi alma, engrandecen mi espíritu y que me ayudan a seguir adelante. Todo lo demás, ese ruido que nos envuelve la vida, no son más que ecos sin importancia, sin resonancia real en el ser humano.

Entre los dos/ Us.

El día a día/ The days we're living

0ac5eae62c5711e3a55d22000aeb36a0_8   – Siéntate.

   – Me siento.

   …

   – Callas.

   – Hablaría si tuviese ganas.

   …

   – Pero me gusta tu silencio. Así, sentados juntos.

   …

   – ¿Quieres coger mi mano?

   – Sí.

   – ¿Qué notas?

   …

   – Que te amo.

   – Y yo. Amarte es lo mejor que me ha pasado. Nunca nadie me ha hecho sentir lo que tú despiertas en mí. Tus palabras y tus silencios. Y este espacio entre los dos…

   …

   – Te has acercado.

   …

   – Tus besos me saben a hierba.

   – Y a amor.

   Entre los dos.

La Movida (serie).

El día a día/ The days we're living, Lo que he visto/ What I've seen

   img_5462Una idea nacida para un proyecto de fin de carrera se está convirtiendo, poco a poco con la ayuda de mecenas anónimos (y otros no tanto) en una web-serie española que intenta reflejar problemas de hoy con cierta melancolía pasada que nos sirve de homenaje a un tiempo ido pero del cual somos deudores.

   De humor grueso pero a la vez alegre, con claras referencias ochentenas, hecho con una gran profesionalidad y una camaradería a prueba de bombas, La Movida (serie) poco a poco se va abriendo un hueco en YouTube y en todos los espacios 2.0.

   Un equipo estupendo, alegre y divertido t muy profesional, que intenta dejarse oír y evolucionar en el siempre difícil mundo de la creatividad audiovisual española.

Quédate/ Stay.

El día a día/ The days we're living, El mar interior/ The sea inside

*    2ccde4601ae911e3b04822000ab5bd58_7Se miran sin verse. Al menos uno de los dos.

   Antes eran eso: dos. Ahora no lo saben bien. Hay días en que parece que la vieja camaradería persiste: se ríen juntos, juntos se callan; se acarician queriendo y sin querer se rozan; se miran y suspiran, como en un sueño.

   Pero ahora se cuentan esos momentos con los dedos de una mano. Por decirse, ya hasta ni discuten. Ls palabras se hallan secas entre los dos, y huecas a veces, rebotando y estrellándose contra el suelo desnudo. Porque no duermen desnudos. Antes el mero toque de piel contra piel desbordaba la pasión y hacían maravillas del mero silencio. Ahora el silencio cae pesado y ninguno de los dos lo recoge. Miran para otro lado y no se oyen. Cesaron las palabras como las caricias y como las ganas.

   Al menos para uno de los dos.

   Se quieren, o eso se dicen. Pero ya no pueden estar juntos. O eso es lo que uno de ellos piensa. No le gusta la imperfección ni los juguetes rotos: a eso se ha reducido su amor, o eso se dice.

   Uno navega entre el querer y el no poder. Late su corazón con ritmo de loca ansia. Quiere decir que todo puede arreglarse, que el amor congela lo olvidado y reanima lo vivido. Uno sabe que se muere de ganas por tocar, por abrazar, por seguir amando. Sabe que la vida no es fácil y que lo que llegaron a tener no lo volverán a encontrar nunca. Que el amor es más poderoso que el orgullo y quizá más que la pasión. Y que dura, seguro que dura, mucho más. La vida es larga, el querer se enraíza y a veces tropieza para volver a levantarse. Que el tiempo pasa y nada es ahora fácil, que el tiempo ha pasado para los dos aunque no se dieran cuenta.

   Intenta sujetar el brazo que se posa en el pomo de la puerta. No hablan. Uno cierra los ojos y suspira. Qué difícil es lo que tan sencillo parecía en su mente.

   No hablan. Pero uno quiere gritar: ¡Quédate!

   El otro lo que quiere oír. Pero sólo hay silencio y el tiempo se congela. Y nada más.

* © Carlos Puig-Padilla

Hogar/ Home.

El día a día/ The days we're living

Botellas bajasEl eco de tu piel.

   El sonido de tu voz. El arrullo de tu mirada.

   Tus manos, tus pestañas.

   El arrullo de tu respiración dormida; el lejano jadeo de tu boca al yacer.

   Todo me lleva a ti.

   El abrigo de tu abrazo; el ansia de tu aliento.

   La chimenea encendida, la cama tendida. La mesa puesta, la sonrisa en el umbral.

   Tu boca, tu espalda firme.

   Todo me lleva a ti.

   Y el mundo puede ser un lío, puede ser un caos sin sentido hasta que te oigo y te sé cerca y te siento.

   Hallo la paz.

   Y llego al hogar.