Hambriento/ Hunger.

   Cuando me siento solo, y pasa a menudo, mi corazón gira hacia ti.

   Cuando el amor me estalla entre las manos, cierro los ojos y es tu rostro el que dibujo, con trazo fino los labios, con trazo medio el perfil, con trazo grueso las cejas y el sabor de la boca y  te tiño de rojo y te tiño de azul.

   Cuando me siento solo, y va y viene en este mar de días infinitos, tu recuerdo me llega hasta adentro y consigue despertar el latido que hiberna, el sentido que designa y las ganas locas, una tras otra, de tenerte cerca.

   Cuando me siento así, suspendido entre las horas que no pasan y la marea de tu recuerdo, me siento hambriento. Y busco desesperado cómo engullir tu nombre, y saborear cada uno de los besos que nos dimos, y deleitarme con las caricias redentoras que llegaban a mi piel desde la tuya, partiendo como carabelas hospitalarias hacia tu contenido.

   Tengo hambre de ti. Un sentido insaciable, que no descansa, que me quema por las noches, y hace que busque, hambriento, tu sombra, el despertar de tu calma, esa calma que me regalabas cuando, en una entrega desplomada, caías entre mis brazos.

   Al llegar el alba y abrir los ojos, el vacío hiere mis pupilas y te busco con un hambre loca, y a veces te hallo y es fiesta y alegría, y a veces sólo es espacio inerte y deseo cerrar los ojos para no despertar jamás, y perderme así en la entonación de buscarte sin descanso hasta dejar a tus pies todos mis sentidos y mi desvelos.

   Eres quien todo lo merece y por lo que vivo. El aire que me envuelve, el perfume que me posee, el deseo también y la serenidad a veces, y el cielo abierto y el cuerpo desparramado esperando más.

   Tengo hambre loca de ti. Y como no estás, vago hambriento, insomne, por el océano de mi vida, esperando tropezar contigo, hincar mi boca en tu piel y hallar el descanso y la saciedad dentro de tu cuerpo, a tu lado, a mi lado, más allá de por siempre, más allá de tu esencia y la mía entremezcladas en sueños.

   Pero como no estás, habito hambriento en mis anhelos, y hambriento sigo, día tras día, por ti.

Juan Ramón Villanueva

Un aspirante-a-todo-lo-que-sea, que vive en Santiago de Compostela; dedicado a vivir demasiado en su cabeza; con grandes amigos con los que compartir todo los aspectos de la vida, y que empieza a necesitar expandirse más allá de sus propio límites geográficos. Aspiring-to-everything-that-it-is, living in Santiago de Compostela; dedicated to live too much in his head; with great friends with which to share all aspects of life, and that begins to need to expand beyond his own geographic limits.

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