She’s a badass (and I like it).
06/05/2013
Soy un seguidor de Meryl Streep. No un fanático, ni siquiera fiel. Pero soy un rendido enamorado del talento y ella lo tiene, aún en sus momentos menos brillantes.
Sin embargo, quizá lo que más me gusta, como me ocurre a menudo, es su personalidad, la forma en la que piensa y se presenta ante el mundo, esa manera de desarrollarse que nos dan los años y la experiencia. Y lo bien que le sienta.
Del programa 60 minutos de la cadena norteamericana CBS, quince minutos con Meryl Streep.
Día de la Tierra/ Earth’s Day.
22/04/2013
Joaquín Riviera, productores de los mejores espectáculos televisivos venezolanos, si no de toda Latinoamérica hacía de su Cuba natal espíritu y espectáculo.
Nada en él era pequeño: ni el férreo control que ejercía que rayaba en la tiranía, que escondía una perfección única, ni las plumas, las lentejuelas y la eterna música mágica. En España jamás se ha podido ver algo así en toda la historia de la televisión. ¿La razón? Como muchas otras cosas (la ausencia de espacios musicales es el más flagrante de todos) no creo que la sepamos nunca.
Yo conocí a Joaquín Riviera gracias al programa De fiesta con Venevisión, ya en sus períodos de especiales televisivos (era un programa semanal que existía antes de que naciese y que, cuando ya tuve edad para fijar recuerdos, ya no existía como tal), animado por el siempre correcto Gilberto Correa. Pero fue el Miss Venezuela, y sus grandes anuncios navideños, donde Joaquín Riviera se hizo grande, se hizo internacional.
Ni una estrella que se precisase faltó alguna vez a ese magno espectáculo televisivo, lleno de purpurina, piedras falsas, bellezas naturales y retocadas y exceso, puro exceso. La elegancia de Carmen Victoria Pérez era mítica. Se hacían quinielas para saber qué traje luciría para dejar a todos boquiabiertos. Recuerdo que Guy Melliet era de sus diseñadores favoritos.
El Miss Venezuela no sería lo que es sin Osmel Sousa, claro, el llamado zar de la belleza, como de su equipo, dentro de los que destaca actualmente el encantador Harry Levy Altman, sin embargo es espectáculo gracias a Joaquín Riviera, y es clase gracias a Gilberto Correa y Carmen Victoria Pérez, escuela de todos aquellos, belleza y talento, que siguieron sus pasos en etapas posteriores que ya no he podido ver.
Nunca, y eso es lo triste, podremos disfrutar en nuestra televisión española, de un espectáculo a la altura de los ideados por este genio televisivo, a quien le debo mucha de las imágenes que me han acompañado toda mi vida.
Con todo, hasta luego, Joaquín Riviera… A lo grande.
El LES es LA enfermedad autoinmune. La primera diagnosticada, la primera estudiada, sobre la que se basan las demás, no es una Enfermedad Rara, todo lo contrario, cada vez es más prevalente, simplemente porque se diagnostica más y lo hace, porque la tenemos cada vez más presente.
Como toda enfermedad autoinmune, es más frecuente en las mujeres que en los hombres. Y, como toda enfermedad autoinmune, el sistema de defensa del cuerpo no reconoce sus tejidos como propios, y los ataca hasta destruirlos lentamente.
Hay futuro para el LES, como hay futuro para cada una de las enfermedades, que gracias a ella, se han conseguido estudiar. Pero queda mucho por hacer y mucho por dar a conocer.
Desde aquí, en Tiempo de Curar, nos unimos al llamado, y procuramos que todos seamos conscientes que la Salud es un bien preciado que pasa desapercibido, hasta que no la tenemos. Y que todos somos iguales, todos, pese a lo que nos divide o nos diferencia.
Asociación Gallega del Lupus (AGAL).
Abrasado/ Burning.
19/04/2013
Amor mío, sólo nombrándote noto que arden mis labios.
Me pides templanza y serena paciencia.
No puedo.
Amor mío, me abraso en tu recuerdo.
Teniéndote lejos como sintiéndote cerca, cada centímetro se llena de calor, me lleva a acariciarte, me impele a besarte.
Tu amor me abrasa, Amor, me consume.
Y qué hermosa consumación.
Pierdo el sueño, sueño despierto. Una hora dura un lustro, y un siglo cada minuto que estoy lejos de ti.
Me falta el aire, siento que el corazón sale de mi pecho con sus latidos.
Cierro los ojos y mi pensamiento te dibuja. Y me afano en tus ojos y me detengo en al línea de tu boca, y el trazo de tu cuello me llena de arrebatos que en vano intento sofocar.
Abrasado de amor.
Amor, amor mío, callado o a voz en grito, nuestros labios en un beso, nuestras manos en una caricia, nuestras pieles y nuestros torsos enroscados en un abrazo que es el infinito y que me llena de estrellas.
Amor sin fin, amor de renuncias, alevosas y tiernas. No hay mayor premio que yacer a tu lado, que sentirte cerca y tenerte una y otra vez, entre las sombras o a plena luz.
Siempre estoy contigo, en la presencia y en la ausencia, ardiendo por ti. Y en esa pasión me consumo, abrasado de amor.
Amor, amor de plenitud, lámpara en la noche, lucero del alba.
Amor de certidumbre. Lejos o cerca; despierto o dormido, me abraso en amores sólo por ti.
Por siempre enamorado, por siempre de ti.








