Galeradas/ Galley Proof.
15/01/2012
Galley Proof es la nueva novela de Eric Arvin. Y como siempre en él, el núcleo central del relato va más allá de la mera historia de amor. O la historia de amor no es más que una excusa para desarrollar personajes floridos, llenos de matices, heridos y voluntariosos; prendados en la mitología del autor y, debido a esto, sometidos a fuerzas telúricas que arrancan siempre del exterior pero que todo lo arrasan, para dar paso a una libertad pura, libre de cualquier sentimiento de ansia y lleno de alegría.
Con todo, este nuevo relato más en la línea de Simple Men, pero a la vez mucho más maduro, nos muestra a un Eric Arvin que crece, dejando atrás el ambiente del College norteamericano. Sus protagonistas son hombres que viven el mundo adulto, que trabajan y que desean y que, secretamente, esperan el momento adecuado para florecer. La historia que se teje entre el escritor Logan, cuyas rutinas se alteran lentamente luchando contra el bloqueo del escritor, y de Brock, su editor y objeto de secreto deseo, nos lleva por los meandros tranquilos y simpáticos de una escritura ligera, que se lee con avidez; florida, como todos sus relatos, llena de un inglés preciosista y brillante, certero y siempre redentor. Si algo hay en Eric Arvin es su amor por todo lo que escribe: no hay ningún personaje, por desviado y cruel que sea, que no termine redimido (como ocurre en Woke Up In A Strange Place, por citar el ejemplo más reciente); nada hay en el mundo de Eric Arvin vacío de contenido y, por lo mismo, inútil; y todo tiene cabida: personajes de otras historias, como los de Subsurdity o la ya citada Simple Men; algo de ese realismo mágico tan de The Rest Is Illusion, para mí su mejor obra; y la recurrencia continua a ecos de su propia vida, escondidos pero entrañables, que el lector avezado en sus libros puede encontrar y disfrutar como nuevos encuentros inolvidables.
Y he ahí lo que me ha gustado de Galley Proof: todo es distinto, todo evoluciona. Logan, un escritor atascado en sí mismo; Brock, un editor que huye de un pasado; ambos, dos hombres jóvenes que desean liberarse de sus cadenas desconocidas y que se aventuran con miedo a veces y con mucho humor, en el descubrimiento de un amor que los hará diferentes y los llevará al vértigo del cambio y, por lo tanto, a la libertad.
Galley Proof es un dulce caramelo, un divertimento mucho más serio de lo que parece, lleno de esperanza y de fantasía, la fantasía que hace de Eric Arvin un escritor fresco, creativo, productivo y siempre, siempre, digno de leer.
Galley Proof is Eric Arvin’s new novel. And, as always, the central core of the story goes far beyond the story itself. Or, if you like, the core of the story is more than an excuse to develop such great and strong characters, each one of them baptized in his author’s own mythology and, by this, make them to develop and to change, always, in search of freedom.
Though more in the line of Simple Men, Galley Proof is a more mature story, maybe it is the most mature book of Eric Arvin till now. The characters are not frat boys anymore: they are grown up men looking for something. And that something is what Logan’s and Brock’s story is about. Logan, a writer with a fierce and an unknown force inside him pushing to flourish; Brock, the handsome editor, in the verge of a desired change that he’s afraid of, intertwined in a very poetic, humouristic, and brilliant prose in a very Arvin’s style, are the main center of the story. But they’re not alone in this new adventure. They will be face off to other characters that are known by us, and doing so, Eric Arvin just draw his very own creative world in an eternal loop of constant change. One of his wonderful and main characteristics as a writer.
Doing so, he intertwined Subsurdity and Simple Men and, even so, The Rest Is Illusion (he cannot be himself without a glimpse of the magic realism he’s so in love with.) And doing so, we find some glimpses of his very own life, wisely hidden in the branches of a love story that is far from a love story but just a perfect one indeed.
And that’s what I liked about Galley Proof: everything changes, everything develops. Logan needs to change to activate his writing but his life; Brock needs to leave his past behind; both of them need to open to each other to find a nestle to build this wonderful love full of passionate sex and tenderness and comprehension and, once again, redemption and freedom.
Lovely, fresh, funny, full of Eric Arvin’s places and wonders, Galley Proof is just a delight, a candy stick, a sweet gellato to enjoy and to re-read over and over again.
Un lugar para Eric/ A Place for Eric.
10/04/2011
La nueva novela de Eric Arvin es una sorpresa.
Woke Up in a Strange Place es un relato sobre un viaje, y como tal, lleno de sorpresas, descubrimientos y lecciones que aprender. Es un libro iniciático y poético, embellecido por una prosa fluida y sonora, de resultas que parece un largo poema en donde todas las escenas se mezclan y bailan una coreografía dictada por el amor, el aprendizaje y la libertad.
Todo escritor alberga dentro de sí un mundo único, lleno de reverberancias, de ecos de todo aquello que sueña o conoce y que atesora a lo largo de su vida. Woke Up in a Strange Place resume el maravilloso universo de Eric Arvin y nos enseña todo aquello que el autor ha aprendido a lo largo de su muy difícil vida, y nos regala un rayo de esperanza y de gracioso libertinaje a la vez. Es un libro que nos descubre aquello que puede estar detrás del negro olvido de la muerte, aquello que puede ser (y quién sabe no será) un viaje maravilloso que empieza, como el relato, en el mismo final.
Joe es el protagonista de este libro lleno de poesía. Un personaje desestructurado cuya única misión es buscarse, conseguirse y amarse por completo. Sólo personas de la talla de Eric Arvin son capaces de darse cuenta que el amor hacia nosotros mismos, el completo, transigente, irrevocable e infinito amor hacia lo que somos, cómo somos y hemos hecho, es la llave a la liberación y a la felicidad. Woke Up in a Strange Place nos descubre un mundo onírico, con nubes de algodón de azúcar, océanos de libertad, praderas infinitas de cielos color malva; personajes alados, animales humanos, neblinas torturadas, cantos engañosos, libertinos parajes en la que todos los sexos se reconocen y se disfrutan, y personajes todos que se redimen, todos, en el simple acto de aceptarse a sí mismos, de entenderse y de quererse.
Es un libro optimista pero no dulce; es un libro firme pero fluido, lleno de una prosa maravillosa, rítmica, que navega dulcemente entre los meandros de sentimientos torturados, olvidos que se recuerdan y recuerdos que cobran vida. Leer Woke Up in a Strange Place es una experiencia onírica y sensorial, como hundir la cabeza bajo el agua y sacarla llena de energía y de gozo. Eric Arvin nos regala la posible felicidad, no sin pruebas, nunca tras atajos, y nos transforma a todos sus lectores en ese Joe que, con una confianza de cachorro, va uniendo uno a uno los trozos de su vida, y descubriendo que la vida es maravillosa en uno y otro lado, como lo es este relato de desde la primera línea a la última.
Eric Arvin busca su lugar. Y seguro lo conseguirá.
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The new novel of Eric Arvin is a surprise.
Woke Up in a Strange Place is a story of a journey, and like so, plenty of surprises, discoveries and lessons to learn.
It is an initiatory tale, filled with a beautiful and poetic prose, so we are immersed in an ocean of scenes full of a choreographed dance dictated by Freedom and Love.
Any writer lodges within himself an unique world built with echoes of what he dreamed and he learned throughout life. Woke Up in a Strange Place summarizes the wonderful universe of Eric Arvin and inside it we find everything the author has learned throughout his very difficult life in the form of a ray of hope and graceful libertinism. It is a book that discovers us what might be behind the black curtain of death, a wonderful trip that begins, like the story, at the very end of the road. Joe is the main character of this poetic story. A unstructured character whose unique mission is to look for and to obtain the real truth, the real love: that one we have to give to ourselves.
Only people of the stature of Eric Arvin are able to realize that love towards ourselves, the complete, irrevocable and infinite love towards which we are, how we are and what we have done, is the key to liberation and happiness. Woke Up in a Strange Place discovers an oniric world, a world fills with clouds of sugar, oceans of freedom, infinite mallow prairies; winged characters; animal-humans; tortured fogs, deceptive songs; libertine places in which all the sexes are accepted and enjoyed, and redeemed characters, all, in the simple act to accept themselves as themselves, understood and loved.
It is an optimistic but nonsweet book; it is a firm but fluid story; written with a wonderful and musical prose, that sails sweetly between meanders of tortured feelings, remembrances relived and lost memories recovered. To read Woke Up in a Strange Place is an oniric and sensorial experience, like sinking the head under the water and removing it full of energy and joy. Eric Arvin gives happiness to us, not without challenges, never after short cuts, and transforms all of us into Joe, the character that, with a puppy confidence, ties one by one the pieces of his life, and discovers that Life is wonderful in both sides of the spectrum, as we do with this novel.
Eric Arvin is looking for his place in Literature. And he will obtain it for sure.
Para bien/ For Good.
07/10/2010
For Good. Idina Menzel & Kristin Chenoweth. Wicked.
1st collector for For Good Lyrics.
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Hombres ordinarios/ Simple Men.
15/03/2010
Eric Arvin escribe compulsiva y apasionadamente. Pocas personas he conocido con un ardor semejante, con tal urgencia por crear como la suya. Puede que sus circunstancias personales lo inciten a ello; puede, simplemente, que viva su propia vida a través de la escritura; y a veces esa vida parece congelada en el tiempo perdido.
Con Simple Men, Eric Arvin vuelve al campus de Verona College, lo que sería un reencuentro más si no fuese él el autor de esta historia. Su vuelta al campus, a los años de formación universitaria, lleno de arenas movedizas, de tanteos, de descubrimientos y graves renuncias, trae esta vez una luz resplandeciente. La narración de Simple Men es poética pero ligera, lejos del escrutinio sobrenatural de The Rest Is Illusion pero igual de metafísico; es alegre, vivaz, y está llena de personajes encantadores. Los cuatro hombres protagonistas, simples pero no ordinarios, únicos en su belleza, en su viveza y en sus inseguridades, dan forma a este relato lleno de guiños y de alegría, en la que la aceptación por ser diferente no se vive con aspereza ni indecisión; en donde el descubrimiento y la lucha, el amor y la conquista, el miedo y la pasión se entrelazan y fluyen por esas páginas líquidas llenas de brillo.
Porque, a pesar de que Simple Men es un libro de encargo, Eric Arvin es incapaz de detenerse ante los límites y, aquí y allá, hace brillar su enorme talento, su amor por la escritura y por sus personajes, y les regala una serena belleza y una dimensión meta-humana; todos ellos, en su lucha por descubrirse a sí mismos, por encontrarse y por amar, nos reflejan; sus dudas son las nuestras; y sus respuestas, profunda sabiduría disfrazada de ligereza y aderezada con poesía.
Simple Men es un libro sobre el amor, sobre el amor diferente que sólo se diferencia en los cuerpos. Pero así mismo es un relato de miedos pasados y no confesados; de soledad y vértigo; de celos y miedos; de tiempo pasado y futuro por inventar, hilvanado con hilo fino y resistente, que brilla en las sonrisas, en los atardeceres, en ese lento caminar del verano al otoño, cuando la luz se hace oblicua, las sombras regulares y alargadas, y los árboles nos arrullan con sus mejores colores. El mundo de Eric Arvin está lleno de una lucha feroz por ser sí mismos, pero esa lucha es cristalina y duradera, como la amistad, el ardor y la igualdad, y el amor que brota de cada una de sus palabras. Simple Men es un relato corto sobre el amor, el amor humano entre hombres que bien pudieran ser también mujeres o niños; hombres ordinarios que se revelan arquetípicos y únicos, y tan nosotros mismos, en sus enfrentamientos con el miedo, la pasión, el descubrimiento, la lucha y la aceptación. Eric Arvin nos enseña, a través de su prosa poética y luminosa, que podemos ser mucho más que meros hombres, y que el amor es la mejor vía para ello.
Eric Arvin writes compulsively and enthusiastically. Few people I’ve known with such greatness and passion, with so urge to write and to build a world of their own. Maybe his personal circumstances drive him to do it that way; maybe it’s just the only way he has to live his life, full of love for writing, and sometimes that life seems to be frozen in eternal ice.
With Simple Men, Eric Arvin comes back to Verona College. He glances again to those years of challenging and changes, those years that are a kind of a bridge between life that is going to leave behind and the brand new one that is expecting to be lived, with bright eyes and new hopes. Simple Men is a poetic tale of love, away from the darker and more intense narration of The Rest Is Illusion; but is filled with the same spirit, compassion and, most astonishing, the same soul. Four simply but not ordinary men looking for love, though they do know nothing about that quest, are the core of this joyful and tender novel; their passion and fears and challenges are painted with such beautiful swing, swing and dance directed by Eric Arvin with tender and lovely mastery, that makes this book a little gem in the production of his author.
Once again, in Simple Men, the author transform himself into a variety of characters with such a strong personalities and lives and makes us part of the world he created with tenderness and joy but, again, with such strong passion that it is practically impossible to settle down the book until its very own end, and ending that it’s just a new beginning on the characters’ lives and our very own ones. Because Simple Men is a tale about love, love between men, but beyond that, about human beings, with all the risks and joys, tears and frightens; so far about human adventure and the troubles, the nothingness and dreams and the companionship and solitude of life, of real life.
Eric Arvin writes with poetry, passion, compassion and love. His sentences are liquid gold, shining in the silver path of a midnight dream. His poetry is music, and his music is just a reflection of God. He has God inside him, and the way God speaks to him is through his writing, through his own eyes and life. Simple Men is just a picture of this miracle.
Cuadernos de Bitácora/ Blogs.
24/01/2010
Un mirada rápida a algunos Blogs en los que me place perderme por un rato. A veces los leo todos de un tirón, otras simplemente los hojeo como revistas virtuales; unos los considero muy cercanos y otros han contribuido a afianzar amistades y a abrirme a nuevas ideas. Todos, por muy variados que sean, me enseñan a respetar la opinión que en ellos se encuentran y a valorar, precisamente en esas diferencias, la riqueza del mundo que la red virtual expande y conecta hasta límites insospechados.
LA COLUMNA DE ABEL ARANA.
Nadie como él para acercarnos las locuras del día a día y la cultura pop más avanzada vistas bajo un prisma único, mezcla de cinismo afilado y de humor auténtico, y con la mejor calidad musical de toda la red en español. Nadie como Abel Arana, políglota, artista polifacético, escritor de corazón, autor de dos de las novelas más divertidas, crudas y tiernas que he leído en mucho tiempo: Historias de Chueca y MÁS (Historias de Chueca 2), y artista polifacético, para mantenernos al día, día a día, sin perder un ápice de frescura y descaro. Me siento muy afortunado de ser su amigo. Y muy orgulloso también.
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DAVENTRY BLUE.
Eric Arvin es escritor. Lo ha sido siempre. Desde antes de saberlo. De verbo fácil y grácil, es dueño de una prosa intimista, lírica, que se acerca al corazón humano con una mezcla mágica de humor, fantasía y poesía que lo hace irresistible. Es un escritor que lucha por ser reconocido y valorado por su peso específico y que ha encarado con valentía las visicitudes de una vida que no le ha sido fácil, con el corazón indomable de un verdadero luchador. Su labor literaria es constante, pues Eric Arvin vive día a día entregado a su pasión y a su destino. Obras como The Rest Is Illusion, Subsurdity o Slight Details and Random Events, lo comprueban. Es una joven promesa que vive rodeado de pasión por la escritura y por lo que vive.
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EL BLOG DE EVA ROY.
Eva Roy es visionaria. Vive la vida y la analiza con una mirada inteligente y muy certera. Aborda todos los temas humanos y los presenta con pasión y sin ambages, con la energía única de ser mujer. Escritora de profundidades, ganadora del Premio Novelia de 2009 por Amor, Sexo y Cirugía, es un volcán en erupción constante, dueña de una voz propia que la hace inconfundible y la aleja de cualquier molde común.
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WALTZING IN PERDITION.
Todd Clary es un hombre íntegro. Y no se molesta en ocultarlo. Artista gráfico y escritor, es sobre todo un hombre que ha descubierto las maravillas de su cuerpo y de su familia casi a la vez. Es un hombre trabajador, marido deslenguado y padre alucinante y alucinado, que intenta ver, con la mirada más cínica y tierna posible, el infierno de vivir en pareja y de ser padres de niños que crecen; enseñándonos que, pese a que la vida en familia puede ser un infierno, ese infierno es, en el fondo, muy hermoso.
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GUS BROCK.
Gus Brock es dibujante y paisajista. Un hombre joven, un alma en perpetua formación, que busca la perfección en su trabajo y en sí mismo, preocupado por el crecimiento interior y por la reflejar la belleza de sí mismo en todo lo que le rodea. Su alma brasileña y su herencia multicultural, políglota, de mirada intensa, busca en las rarezas de la vida, el material base para escribir su blog. Y en él nos da pequeñas muestras de su trabajo, de sus sueños y de su lucha interior: sutiles pinceladas de un espíritu de cristal.
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CRÓNICAS DE UNA CÁMARA.
Nada más fascinante que un fotógrafo que ha tomado el mundo por montera y se ha embarcado en la siempre estimulante misión de viajar alrededor del planeta descubriendo, para sí mismo y para todos nosotros, las bellezas que encierran los lugares más inesperados, los rincones más inhóspitos y los rostros humanos; cuyas miserias, alegrías, realidades y sueños nos hermanan para siempre sin importar barreras culturales, género o condición social. Ignacio Izquierdo está empeñado en retratar al mundo y todo lo que en él la raza humana ha hecho de bueno, y lo hace a través de una mirada repleta de cariño y arte.
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GARCÍA MADRID.
Manuel García, creador de la marca y dueño de la tienda GARCÍA MADRID, nos muestra su elegante y particular visión de la moda masculina; sus trabajo y sus sueños, envueltos en telas, medidas, botones e ideas siempre cambiantes y profundas, con la serenidad y la ternura de aquel que está orgulloso del trabajo bien hecho.
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SYMMETRY OF DARKNESS.
El alma peregrina de Pablo Pérez lo ha llevado a explorar mundos muy alejados de su Ciudad Real natal y lo ha enriquecido con la inteligencia, el don de lenguas y la mirada de un descubridor. Su gusto por la noche, el mundo onírico, las sombras que atraviesan el lado más oscuro del hombre, su atracción a lo prohibido y su constante juego con los fantasmas y las fronteras desdibujadas entre la vida y la muerte enmarcan una personalidad fascinante. Su talento, su cristalina sensibilidad, y su asombrosa capacidad de mimetizar costumbres, lenguas y quimeras, hacen que admire mucho más su eterna alma bohemia de lo que ya lo hago. Y es una fortuna contarlo entre mis amigos.
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ES MADRID NO MADRIZ.
Uno de los primeros blogs que leí. Perdido y reencontrado, me sigue fascinando su estilo depurado, su dedicación al detalle y su amor por la capital de España. Si todas las ciudades hermosas tuvieran ojos que los vieran con tanto amor como Madrid, el mundo real sería mucho mejor de lo que ya es.
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Subsurdity, que me he tomado la libertad de traducirlo a Absurdia, es el segundo libro publicado de Eric Arvin. Y contiene en su interior la belleza de lenguaje que lo caracteriza, y la rara habilidad que tiene su autor para entrelazar universos paralelos en una historia común, y que dicha historia tenga la suficiente entidad como para enganchar al lector de principio a fin.
Subsurdity es la historia de una urbanización norteamericana, limpia, aseada, de clase media acomodada; es la historia de sus vecinos, preocupados por cosas de vecinos; es la historia de relaciones falsamente superficiales; y es la historia de las miles de historias que pueblan cada una de las casas que forman un vecindario una vez cerramos las puertas a los visitantes entrometidos.
Pero, como es norma en la literatura de Eric Arvin, Subsurdity encierra historias de amor inacabadas: de amistad, de pareja y, de aquellas más profundas: las que mantenemos con nosotros mismos. Todo en el libro parece jocoso (y de hecho lo es), pues es un libro ligero que encierra, como la semilla en el interior del fruto, un tesoro sin igual. Y ese tesoro es lo que Eric Arvin maneja mejor: el secreto de ser, y de parecer, lo más fieles que podamos a nosotros mismos.
Es una historia coral llena de líneas que se cruzan. Es muy sensorial, repleta de miradas, de tactos, de olores y sabores. Todos los personajes guardan secretos, y todos salen a la luz en este vodevil de verano; es un libro lleno de poesía, la poesía escondida en las cosas diarias: ir a la compra, encender una barbacoa, enamorarnos. Y es sobre todo una historia de amor: el amor hacia nosotros, el amor hacia el Otro y el amor hacia lo diverso, hacia lo único y hacia Dios.
Es un libro divertido, jocoso, ligero, asombrosamente conmovedor y superficialmente absurdo. Es una historia que nos enfrenta a nuestras actitudes como vecinos en el mundo, que retrata con maestría y buen humor los rasgos más marcados y oscuros de los individuos; la individualidad feroz y la incomprensión hacia lo distinto; a la vez que nos enseña, en su enorme diversidad, la tolerancia que la propia vida tiene con lo creado; tolerancia que a veces, demasiado seguido quizá, ponemos en duda sin motivo alguno.
Próximamente, en este mes de agosto, sale a la luz una nueva edición de Subsurdity: Vignettes from Jasper Lane, y pronto el autor publicará su continuación, que promete ser igual de alocada, y precisa y tierna, y tan maravillosamente bien escrita, como ésta. Y ambas ediciones presentan, además, la colaboración del artista gráfico portugués HvH, que ha diseñado ambas portadas especialmente para Eric Arvin. Como ocurre con todo en la vida, también los artistas se encuentran, se reconocen y se admiran.
Subsurdity es un magnífico libro de verano, alado, fugaz, de risa fácil y de pensamiento profundo, que mira hacia la diversidad de la vida sin vergüenza alguna y con grandes dosis de optimismo.
Subsurdity: Vignettes from Jasper Lane is an incredible book. It is for many reasons: first of them, it’s the second published book by author Eric Arvin. Second, it’s the most funny, clever and profound modern vodevil recently published. It’s funny, a lot, but, as Eric Arvin usually does, it has inside its lines so much profound feelings, so much rotten stories that make its reading enjoyable and interesting.
Eric Arvin’s prose is poetically marvelous. He writes with this magic cadence that makes, in Subsurdity, a perfect match with the sound of the laugh, open, free laugh. His used of the written word is pure magic; that’s why I think of him as a Sorcerer, because he enchants us from the very begining to the very end of the book, leaving us breathless for more. And more will come with the second part of the story, soon to be released.
Subsurdity is a story of a neighborhood, with neighbors looking for each other, looking to their rights and wrongs, to their gardens, to their love life and to their jogging manners. Subsurdity is a protayed of a true American neighborhood full of so many different people that being normal is the exception. And all those stories, embraced in together with a tight lace made of his writing, are made of never told secrets, unspoke fears, unfaced deceptions, and love, above all, love: for the Other and, most important of all, to ourselves.
Because Eric Arvin always writes about love, because everything is about Love. Real love: that emerges from the ordinary, the different; that grows up in the soil of lost souls; in the shadows of the outcast and different.
That’s the real secret of the funny, airless, wonderful and joyful Subsurdity: it’s a love story, no matter races, genders, explanations, craziness and unfaithful past lifes; no matter, in fact, with whom, to whom or how it happens, just that happens. And love is in the summer air of this precious little book, that soon will be released his second edition at the end of this month of August. And with this new cover by Portuguese graphic artist HvH… Both of them knowing each other, admiring each other and working together as a real artists do.
Subsurdity: Vignettes from Jasper Lane is and incredible summer book. It’s funny, tender, smart and wonderfully beautiful. And leaves us with this big smile on our face that worth every page of it.
El Escritor Constante/ The Constant Writer.
23/05/2009
Eric Arvin entró en mi vida por casualidad. Supe de él navegando por internet y me interesé por lo que hacía y por su personalidad, que sobresalía claramente entre las líneas que él mismo había escrito sobre su persona. Y después me olvidé de él. Hasta que un día él se acercó intrigado ante ese personaje salido de la nada, a años luz de su vida, en la Norteamérica rural, y se interesó por mí con esa inquisitiva familiaridad que tiene para entablar relaciones duraderas.
Desde ese día fuimos tanteando gustos, confirmando afinidades, ampliando los límites de nuestros mutuos mundos, y disfrutando de un encuentro casual pero fructífero, al menos para mí sin ninguna duda.
Eric Arvin es, entre muchas cosas y por sobre todo, escritor. Su prosa es lírica, llena de una belleza atractiva, física, tierna pero resuelta y, por sobre todas las cosas, redentora. Ama a todos sus personajes, y quizá incluso con mayor fuerza a los más oscuros, y establece a través de ellos, probablemente de forma más que inconsciente, ese lazo con lo divino que parece escapársele en su día a día.
Pero el mérito de Eric Arvin no es sólo que escriba, y que lo haga bien, si no su portentosa capacidad creativa y su inmensa capacidad de entrega. Siempre está creando, siempre está escribiendo. Es un océano de creatividad que se sobrepone a dolencias físicas, a pesadillas anímicas, a los desafíos nimios del día a día. Hace de la escritura una metáfora de su propia vida en todos los sentidos: nunca sabemos cuándo comienza lo real y cuándo lo imaginado en sus libros; nunca sabemos cuánto de su sufrimiento, de sus muchas dudas, de sus pesares desemboca alambicado en esa prosa de oro ni cuánto empeño pone, día tras día, en crear mundos maravillosos, incansables, inamarcables y esperanzadores.
Porque eso es Eric Arvin: un escritor constante, un escritor con esperanza y amor por lo que hace; un hombre comprometido hasta su corazón con lo que ha elegido para vivir. Y es un ejemplo para mí.
He leído casi todo lo que ha publicado, como hago con aquellos escritores que me atrapan. Soy un seguidor fiel. Sus libros tienen más en común de lo que a simple vista podemos encontrar en sus diferencias. Porque en todos ellos late el corazón de la redención, del amor perdido y encontrado por fin, del abismo de la enfermedad, del dolor del abandono y la alegría de encontrar, en medio del peor de los escenarios, la verdadera razón que nos impulsa a seguir con vida.
The Rest is Illusion es su primera novela, y es una historia de amor a cuatro bandas; de descubrimientos; de aperturas; de aceptación y de redención suprema. Está escrito con sapiencia, con amor y con un lenguaje tan elegante como fresco, tan preciso como etéreo. Subsurdity es un divertimento, un vodevil que esconde en su interior historias desgarradas, miedos hondamente afincados y, nuevamente, la redención a través del reencuentro con uno mismo y con la persona deseada. Slight Details and Random Events es un compendio de cuentos cortos que encierra, como la semilla en el interior del fruto, una tierna y dura historia de amor que queda inacabada como ocurre casi siempre con los encuentros anhelados de nuestra vida. Y Mr. Right Now posee entre sus páginas el mejor cuento corto que yo le haya leído hasta la fecha, pues su protagonista, Deacon, logra inmiscuirse en nuestro corazón a través de las pocas líneas que este relato nos brinda de su vida como si fuera un regalo caído del cielo.
Estimo mucho a Eric Arvin. Tengo el placer de decir que me enseña muchas cosas. Algo en mi interior siempre ha deseado poder devolverle tamaño favor con regalos igual de semejantes. Es una carrera que comienza, es un trabajo de día a día, es un ejemplo a seguir de enterza y constancia. Es un jardinero fiel de su arte, y como tal merece ser seguido, porque pronto nos sorprenderá con una obra maestra. y me gustaría estar a su lado para poder disfrutar de ese éxito que supondrá la vuelta de una prosa artística, etérea y musical, y de la exposición de puros sentimientos en el mercado actual, saturado ya de muchas líneas huecas y vanas historias carentes de la pureza necesaria, y de la magia necesaria, para hacernos soñar.
I do like Eric Arvin. We met on line, searching for someone interesting to talk to and to share opinions about life and art and music and books. He found me, emerging in my life asking direct questions about my favourite authors (having much points in common with his.) Since then a kind of strange relantionship was on.
I learned about his work, the passion he puts in almost anything he does, the fight and struggle he lives in everyday, and the most admirable quality I can point in him: his constant surrender to his passion, that is writting. Because Eric Arvin is an author, a very fine and pure indeed. His prose is pure poetry, soft and direct as a gentle breeze, and its made with the most pure gold.
I have read all his published work until today (I wish he allows me some day to read all his body of work) and I love each one of his books. In The Rest is Illusion we can find a love story with four squares but, most important of any, a rendemption tale, a narration of liberation from the darkness side of the human beign to his pure spirit, to the last freedom.
Because Eric Arvin loves what he writes, so he loves every character he creates, and give to them all the opportunities to redifined their lifes, to refresh their facts and let them the wonderful grace of rendemption. He is closer to God that he ever thinks he is, but let’s don’t say it to him yet.
In Subsurdity we find the same prose: sweet, inconoclastic and funny, but disguising a more deeper tale of fear, self acceptation and, once more, rendemption to love. He is capable to buid the most romantic love couples no matter which gender, which race or which sex they share.
In Slights Details and Random Events, we can find a bunch of short tales written with this marvelous prose that transforms itself into angelic draws in the center of the book with a tale of inconclusive love, as they are in real life as well. And leaves us thirsty for more.
And, finally, in Mr. Right Now, we could find the most beautiful short tale I’ve read from him until now: Deacon Decides. He is capable to make us fall in love with Deacon in so short time, that his reaction towards what he wants and his fearless abandon to the Now is just a pure sense of joy.
Eric Arvin is an avid artist, and even he has to struggle with so many things in his life, none of them easy, he shows us the most powerful virtue of all: constancy. And I’m proud to know one of the most prominent young authors English market is in need for, so full of bored bad written pages, follow obsolete clichés and unconstantly stories.
He is a constant writer. And I admire him for it.

















