_DSC6761c¿Sabes? He intentado que pasara desapercibido. De verad, me ha costado. Sonreír sin ganas gasta mis energías. Siento que me saca el azúcar, que me deja sin deseo alguno. Y yo ya no tengo muchos.

   ¿Sabes? No quería que nadie lo supiese. Como si se pudiese tapar el sol con un dedo. La tristeza se desborda, chico, y es difícil detenerla. A veces se me dispara por los ojos y lloro. Y me avergüenza porque la gente mita hacia otro lado, como si fuese algo malo, como si tuviese la peste. Y después están los amigos, que se abalanzan con buenas ganas pero pasajeras, como por cumplir.

   No siempre es así, claro, pero como si lo fuese.

   Por eso no quería decirlo: forzar a alguien al cariño es una labor tan infructuosa como arar en la arena. ¡Oh! Lo he intentado, créeme.

   ¿Cómo curar un corazón herido?

   Si lo supiera…

   ¿Cómo hacer que las pupilas dejen de manar y que la tristeza se desdibuje en la boca?

   No lo sé…

   Y no quería que lo supieras, eje de mi vida, causa de mi dolor, motivo de mi sinrazón, causa de mi tristeza. Pero al final he tenido que hacerlo y no me has dicho nada.

   ¿Cómo curar un corazón herido?

   No lo sé…

   Pero tú sí sabes y no has querido. No me has amado ni me has dejado libre. Me saludas y no me abrazas. Y dejas que te bese sin decir nada.

   ¿Cómo hacer que me olvide de ti? ¿Cómo pasar página?

   No lo sé…

   Y ahora que todos se han enterado, me ven con el mundo detenido y se encogen de hombros o me dan palmadas o me dicen que ya se arreglará, como si un clavo sacase a otro clavo y en el corazón, ese corazón noble que se engaña tan fácilmente, no quedase la herida para siempre de un amor rechazado, la cicatriz singular de un dolor enorme que detiene su latido y lo deja vacío y sin ganas de más.

   De más amor.

You Win Again.

21/05/2012

Palabras/ Words.

14/06/2010

Las acciones hacen daño, y las palabras curan. A veces, cuando discutimos por tonterías, procuro recordar que lo que te digo pronto lo olvido; lo que hago pronto lo lamento; y cuando me haces daño yo respondo y tú respondes, y hacemos cosas que no debemos y decimos palabras indebidas, y la herida se hace profunda y la curación parece imposible.

Esta última vez hemos descubierto cosas de nosotros mismos que nos han dado miedo, miedo porque se han materializado, se han hecho reales, y no está mal que haya ocurrido, no está mal saberlo ahora, pero cuando discutimos por tonterías, el mundo se me acabó por un segundo y no supe hacia dónde ir.

Y no podía verte, no quería verte. Mi orgullo herido, tu orgullo herido, mi decepción a flor de piel, y también la tuya. Pero extrañaba tanto el roce de tu pelo, el aroma de tu pecho, que no pude resistirme a llamarte, a acercar posiciones certeras, a rendirme a nuestro amor. Y sé que a ti te ha pasado lo mismo. Ahora ya no somos los mismos, pero somos más nosotros y eso me basta por ahora.

Por ahora me basta tenerte de nuevo entre mis brazos y acunarte hasta que te quedes dormido, mientras te hablo y te cuento lo que hice durante el día, lo mucho que te he extrañado, lo mucho que me importas. Y tú te quedas sonriendo y me dices, con esa voz dulce de arrullo, lo mucho que me quieres, que me extrañas y que me deseas. Y en nuestras palabras ya no cabe el miedo ni cabe el orgullo ni la discusión. Porque acercarnos a hablar ha curado nuestras heridas, las tuyas y las mías, y ha tendido un puente entre el sueño que soñábamos hasta ahora y nuestra realidad.

Ahora te conozco más; sé quién eres tú. Tú sabes más de mí mismo, y quizá más de lo que yo sé. Ya no discutimos por tonterías, sino por buscar razones, por hallar salidas. Y cuando sonríes en medio de mi discurso, y cuando me quedo embobado mirándote a los ojos mientras disertas sobre no sé qué, el mundo se detiene en el dintel de nuestra casa y penetra una paz de cielo y una pasión de fuego y gira nuestro horizonte para acercarnos lentamente hasta tocarnos los dedos, los labios y los corazones.

Y cada palabra que decimos entonces es un bálsamo para nuestro amor. Cada palabra que te digo brota del alma y se escapa desde mi boca hasta ti; cada palabra que dices, desprende el universo de tu cuerpo y se clava en lo más hondo de mi interior y hace brotar flores y frutos con fuerza indomable e inaudita.

Cuando hablamos somos más nosotros, y podemos perseguir la realidad de nuestro sueño común. Somos un sólo núcleo que se divide hasta la eternidad, y nuestros brazos y nuestras piernas y nuestros labios recorren un universo paralelo y sincero, cubierto de azul y de oro, cargado de presente y de futuro feliz.

Por eso intento recordar que, a pesar de las distancias aparentes, juntos formamos un solo universo, un universo unido por las palabras que aman, por las palabras que pueden llegar a separarnos. Y por eso intento tener siempre presente que las palabras duelen y producen profundas heridas, pero también curan, curan porque nos desnudan, nos acercan y nos aceptan y hacen de nuestro amor una aventura nueva, llena de firme fantasía y de conexión.

Y yo te amo, por encima de todas las cosas posibles, y así te lo demuestro, y así te lo digo, una y otra vez.

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To you, guys. Love is beyond and above pride, wounds and consequences. It’s about Healing Time, after all.

Your_love_hurts_me_by_pincel3d

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