Aún te tengo en el pensamiento.

   Ayer te vi de lejos. Ibas caminando como si nada, de la mano, y como guiado. Cara de sorpresa, sonrisa de niño pequeño, paso de ángel, el cabello al viento, suave y ondulado.

   Caían algunas gotas. Y resbalaban por mis pestañas anegándome los ojos.

   No me dejaban verte bien; se entremetían en la mirada, entre la distancia y tú. Y luché por contenerlas, para que no llegasen a mis labios. Pero no pude…

   Y la voz que quiso llamarte quedó muda, y como un cisne pasó cerca de ti sin emitir ningún sonido.

   Ese aire decidido y juguetón, ese pelo al viento, la lluvia y tus rizos, y la mirada hacia adelante, hacia adelante y nunca al pasado, donde estoy yo.

   Y las gotas de lluvia ahogándome los ojos y esa felicidad efímera quemándome el corazón…

   Aún te tengo en el pensamiento, y la música que creamos sigue latiendo en mi corazón. En un pasado que ha pasado, en un momento que nunca volverá.

   Salvo en mi memoria.

   Nada es más bello. Nada hay más que tú para mí.

   Cada cosa que miro, cada respiro, cada pestañeo te dibuja cerca de mi corazón, en ese hueco caliente que dejas cada vez que nos separamos, que enciendes cada vez que nos vemos.

   Y ahora estamos tú y yo juntos, encendiendo la noche cuajada de nubes, tocándonos y queriéndonos sin palabras, divina mudez.

   Esta noche la luna se esconde tímida de nuestro amor, y las estrellas brillan tras el velo de las nubes con un fulgor semejante al fin del mundo. Estando juntos el mundo no tiene fin y me apetece quedarme echado a tus pies, besando uno a uno tus dedos hasta los tobillos  y ascender, como la noche que llega, hasta tus labios.

   Estando separados el día se alarga eterno hasta que nos vemos, y todo lo que soy se resume en tu sonrisa y se apiada entre tus brazos hasta hacerme sentir el más puro e irreal de los hombres. Porque tú eres todo lo que yo he deseado nunca, todo lo que he encontrado, y me dignificas y me defines, desde mi pelo a mis dedos, desde mi boca hasta mi corazón.

   Sé que eres lo correcto, lo mejor de mi vida, porque el mundo se detiene  y el cielo brilla y los árboles tejen melodías con sus ramas de estambre; sé que eres mi vida, porque no la concibo contigo en la distancia, separado de mí.

   Esta noche, mientras dormimos entrelazados, sueño contigo y con el amor, el amor extraño que visita nuestros cuerpos y que nos hace amantes y marea líquida y deseos floridos. Esta noche, entre tus brazos, rozo las estrellas y las guardo entre las telas de tu corazón, en el que descubro mi propio latido como un tesoro sin igual.

   En esta noche te amo, en estos días un milagro parece sucederse de continuo, y aquello que nació como una tontería se ha hecho mundo, planeta y universo. Un universo con el sabor de tu nombre.

 

 

 

 


Anna Netrbko&ROlando Villazón- Cállate, Corazón., posted with vodpod

Teresa Bolaño es una mujer guapa. De corazón. De tópico y de realidad. Es una mujer sensual, apasionada, dulce, muy dulce, con los pies bien firmes en el suelo y la cabeza en las nubes y una sonrisa de sol y unos ojos cuajados de estrellas.

Es una mujer hecha a sí misma. Madre desde muy joven, ha construido (y continúa haciéndolo) su vida sobre los cimientos sólidos del corazón. Su pecho late y su sonrisa se esconde y sus ojos se llenan de lágrimas, y ella continúa impertérrita, intentando entender la vida, aceptándola y mejorándola con sus sentimientos, con su voz de ala y su constante entrega.

Teresa Bolaño es una mujer de entrega. A todo: al trabajo, a sus hijos, al amor, al desamor. Todo dentro del equilibrio inconstante de la pasión y el exceso. Porque todo en ella es desbordante, todo en ella es magnánimo y comprensivo. Con los años, aprende cada vez más los secretos de la vida, y su sabiduría intuitiva se despliega lenta pero constantemente cada día que pasa.

Es una Enfermera. Y es maravillosa. Sus hijos, como hijos, no ven aún el tesoro de madre que tienen; ella misma no se da cuenta aún de lo bella que es, de lo perfecta que es y lo merecida que tiene su búsqueda de la felicidad.

Teresa Bolaño es una de esas personas de las que podemos decir que vive, y que vive con todo corazón. Y que, por lo tanto, es buena y es bella y es eterna, como el otoño que la ha visto nacer. Y en esta semana ha estado de cumpleaños, y desde aquí saludo a una amiga, a una mujer excepcional, a la que quiero y agradezco todo lo bueno que brinda a mi vida; toda la risa y las confidencias, los paseos y las noches en vela. Ella lo merece todo, la paz, el descanso y la felicidad. La felicidad que, desconoce, tiene ya entre sus manos.

Teresa Bolaño: una mujer todo corazón.

Gracias, guapa.

Domingo, Villazón & Netrebko – Dein ist mein ga…, posted with vodpod
TUYO ES TODO MI CORAZÓN.

Tuyo es todo mi corazón y no puedo vivir sin ti…

¡Soy como la flor que se ensombrece sin el beso del sol!

Tuya es mi canción más dulce,

Porque florece sólo por tu amor.

Dímelo una y otra vez, mi único y solo amor.

Dímelo otra vez: Te amo…

Adonde vaya, te siento cerca de mí,

Debería beber tu aliento y yacer a tus pies,

¡Sólo a tus pies!

¡Qué maravilloso brilla tu pelo!

Tu radiante y encantadora mirada

Está llena de sueños y ansiedad por la larga espera…

Cuando escucho tu voz, es como música.

¡Todo mi corazón tuyo es!

El País de las Sonrisas, Franz Léhar (1870-1948)

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