tumblr_md4z4by3RN1qadx22o1_500 ¿Sabes? Ha pasado mucho tiempo.

¿Sabes? Hace mucho tiempo que no me siento así.

No sabes cuántas veces soñé contigo y te tuve en el pensamiento. No sabes cuánto lamenté perderte, cuánto lloré por ti y suspiré por ti y perdí el sueño.

¿Sabes? No hubo un día en que no pensara en ti. Al abrir los ojos, al acostarme, al encender la luz o cerrar una ventana, un recuerdo de ti, un aroma, el brillo de una sonrisa: mi vida me parecía vacía porque no estabas a mi lado y ese vacío, ¿sabes?, me impedía respirar.

Pero eso ya ha pasado.

Reencontrarnos ha sido una sorpresa. No lo esperaba. No imaginaba si quiera que ese mar de sentimientos siguiese vivo a pesar de la distancia, a lo largo de los años pasados. Pero aquí estaban intactos, escondidos detrás de mi corazón.

Ha sido demasiado tiempo. Y no ha sido nada. Oírte, oler tu perfume, sentir tu abrazo… Como el primer día. Como la primera vez.

Ha sido demasiado tiempo. Demasiado. Pero nunca más.

Así que bésame, bésame una vez más. Dime que me quieres y el mundo se abrirá a nuestros pies. Y bésame, bésame una vez más; bésame hasta que las estrellas se oculten y el mundo deje de girar.

Ámame como si no hubiese más tiempo; quiéreme como si no hubiese pasado ni un día sin estar juntos. Y bésame, bésame una vez más, pues nunca dejaré de extrañar el sabor salado de tus labios ni el arrullo sensual de tu piel.

Amor, bésame, bésame una vez más. Y abrázame, y hazme sentir único. Porque estamos juntos y el mundo se ha detenido y nuestra historia, ya por fin, es una sola.

¿Sabes? Ha pasado mucho tiempo, mucho, sin poder amarnos. Y la espera ha llegado a su fin.

Por eso bésame, bésame una vez más, y no nos separemos más, al menos hasta el fin del tiempo.

christmas-advertisements-7

cute-christmas-puppies

91414_GagaBennettCover-ftr

© PBS ARTS

The-Civil-Wars

10724647_773932232652467_2044493540_nTe miro.

Te sigo con la mirada arriba y abajo. A escondidas.

Quiero que me prestes atención, que tu voz oscura se acerque a mí y acaricie mi piel.

Como haces con los demás.

No: como yo sueño.

Pero no notas mi presencia. Parece que cuando sugiero algo, cuando se me ocurre alguna idea, se crea un vacío entre tú y yo.

Eres cruel. Conmigo.

Porque no me hablas. No notas mi presencia. Porque me ignoras.

Y yo sigo aquí, esperándote. Con el corazón en la boca, para que lo notes en cada palabra. Para que paladees el dulce calor de mi amor en cada rincón de estas habitaciones atiborradas de gente que nos separa.

Eres cruel. Conmigo.

Porque no me quieres como yo te adoro. Porque no me atiendes cuando yo te busco. Porque ignoras cada una de mis caricias lejanas, cada día que me preocupo por ti.

En casa, cada noche, te recuerdo todo. Pero todo. La ropa, la actitud, el perfume. Y sonrío. E imagino que me abrazas con esa pasión callada que derrite el hielo de la piel, que rompe las fronteras de la distancia. Y sonrío, porque imagino el sabor de tus labios y el color de esa piel escondida cuando te giras al llamarte, cuando me sonríes porque yo te sonrío.

Cuando me miras como yo te veo a ti.

Pero cada mañana mi ensoñación se parte en mil pedazos. Esos que ni siquiera sientes cuando los destrozas. Y esas esperanzas pequeñitas se juntan en el borde de mi corazón y hacen que te vea de forma extraña, hacen que la sed de ti se amortigüe un poco y me dicen, me sugieren, me aseguran que nunca me querrás.

Porque eres cruel conmigo.

Pero mi corazón todo lo ignora: ese susurro que le dice que te deje, esa orden que me dice que te deje en paz. Y no puedo, no puedo porque te quiero, te idolatro, te deseo. Aunque no sepas que existo, aunque pienses que no soy nada más que otro más que suspira por ti.

Eres cruel. Conmigo. Y sin embargo…

pink-martini

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 42 seguidores